martes, 22 de noviembre de 2011

Iglesia espera firma de convenio con el Gobierno

Por July Rojas M. - Los Tiempos

Monseñor Tito Solari. - José Rocha Los Tiempos

Monseñor Tito Solari. - José Rocha Los Tiempos

El retraso en la firma de acuerdos específicos entre el Gobierno y la Iglesia Católica pone en riesgo el inicio de actividades de las unidades educativas de convenio en 2012. Tampoco fueron suscritos los documentos de cooperación en salud y de servicio social.

La Iglesia espera desde hace dos años la suscripción de los acuerdos, dijo  el arzobispo de Cochabamba y vicepresidente de Educación de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), monseñor Tito Solari, quien manifestó que los educadores, directores  y la institución religiosa necesitan el marco legal, “de lo contrario las escuelas de convenio no pueden funcionar”.

Aunque el documento en el tema educativo es el que tiene más avance y podría ser firmado en las próximas semanas, Solari fue claro al señalar que sin el documento las unidades educativas de convenio no podrán empezar actividades la próxima gestión.

En la inauguración de la última Asamblea de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) realizada en Cochabamba la pasada semana, el cardenal Julio Terrazas, tomando en cuenta las conclusiones del Congreso Nacional de Obras Educativas de la Iglesia —que reafirmó su misión educadora— pidió a las autoridades educativas del Gobierno cumplir con el compromiso acordado de firmar el convenio sobre educación con la CEB.

Aunque también recordó que estaban pendientes de suscripción los otros convenios sectoriales relativos a las obras sociales, de salud y atención penitenciaria “que beneficiarán a sectores necesitados”.

Convenio marco

El artículo sexto del convenio marco firmado en 2009 indica que la Conferencia Episcopal de Bolivia así como los ministros de Estado celebrarán dentro del ámbito de sus respectivas competencias convenios específicos, que concreticen el acuerdo general sobre las áreas que les competen en materia de educación, salud y servicio social.

La Iglesia Católica en Bolivia cuenta con 1.500 obras de educación, 600 obras de salud, 300 obras de protección social, 200 de comunicación y más de 50 proyectos productivos, según datos de la CEB.

Solari informó que el documento sobre educación “está en un punto final” aunque faltan algunas “precisiones importantes” referidas a asegurar que los padres de familia tienen en la educación de convenio “una escuela que responde a sus expectativas, a su inspiración religiosa a su concepción moral, a su sentido de educación de sus hijos”.

Agregó que el convenio tiene que asegurar a la Iglesia que sus escuelas responden a la identidad y a la visión filosófica, moral y pedagógica.

Aunque dijo que para la Iglesia aún es una preocupación el no poder formar maestros porque se lo impide la Ley Avelino Siñani- Elizardo Pérez, el convenio da otras posibilidades.

“El convenio nos marca un camino en el que podemos dar una formación complementaria a los profesores de religión, una educación post gradual para que ellos puedan enseñar”, señaló Solari.

Otro aspecto que destaca es el derecho de que la Iglesia puede nombrar a los profesores de religión en aquellas unidades educativas donde los padres piden que se enseñe religión católica.

Salud y servicio social

En cuanto a los convenios de salud y servicio social, monseñor Luis Sainz indicó que en cuanto salga el convenio sobre educación, los otros serán firmados más rápido porque ya están incluidos de forma implícita. El trabajo de coordinación se realiza con los Ministerios de Educación y de Gobierno.

La Iglesia con este trabajo pretende ampliar, intensificar y profundizar su atención a los sectores más deprimidos del país como es la niñez, adolescencia, desescolarizados, adultos analfabetos, mujer marginada, población rural y suburbana y pueblos originarios.

El servicio social además incluye la atención en hogares, realiza trabajos en las cárceles de Bolivia. 

“El Gobierno nos sigue pidiendo que vayamos con los internados a la parte rural, sobre todo para las mujeres. Son los que tienen desventajas, primero que no tienen colegios en sus comunidades y tienen que ir a los pueblos más grandes; segundo que no tienen dónde alojarse, dónde comer; por tanto, un internado es imprescindible y es la mejor ayuda que podemos dar”, explicó Sainz.

Aclaró que el tiempo que se tarde en firmar los convenios, la actividad en estas tres áreas no se verá perjudicada ni retrasada.

(vía lostiempos.com)

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