lunes, 6 de febrero de 2012

La defensa del Estado laico, hoy más fuerte que nunca

Ante la reforma al Artículo 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aprobada en la Cámara de Diputados el pasado 15 de diciembre del 2011 y actualmente en espera del dictamen que deberá emitir la Cámara de Senadores, un amplio grupo de personas y organizaciones defensoras de la laicidad del Estado mexicano urgimos a nuestros representantes en la cámara alta a que tomen en cuenta las siguientes consideraciones:

1. El procedimiento que llevó a esta reforma no fue transparente, ni siguió las normas estipuladas en la Cámara para una reforma de esta índole: se hizo a la ligera, sigilosamente y sin respetar los procesos estipulados.

2. La reforma al 24 constitucional es una meta acariciada por la jerarquía católica interesada en recuperar privilegios que le reportarían beneficios inmensos en los campos de la educación pública y la posesión y control de los medios masivos de comunicación, y en perjuicio de otras creencias religiosas, de la población católica que no comparte la visión dogmática de la jerarquía eclesial y de quienes no profesan ninguna religión.

3. Gracias a la intervención oportuna de un grupo de diputadas comprometidas con la defensa del Estado laico, la reforma no quedó como lo pretendía la iniciativa presentada inicialmente. Sin embargo, consideramos que tal como está, sienta las bases para el desmantelamiento del carácter laico del Estado mexicano.

4. El dictamen que acompaña este cambio, expresa claramente que a la luz de esta reforma se pretende revisar los artículos 3°, 5°, 27 y 130, así como la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, en donde se asientan precisamente los principios de laicidad que permiten el pleno ejercicio de la libertad de conciencia y de la libertad de religión.

5. La mejor manera de garantizar no sólo la libertad religiosa sino la igualdad entre todos los creyentes es un Estado laico, que regule los actos sociales emanados de las creencias religiosas y no privilegie a ninguna religión ni se oponga a ella. El Estado laico, que va más allá de la separación entre el Estado y las iglesias, establece la igualdad real y la no discriminación a partir de la autonomía de lo político frente a lo religioso.

Por las razones expuestas exhortamos a la Cámara de Senadores a:

1. Actuar en congruencia con los principios de la laicidad, que han demostrado ser la única garantía de la convivencia armónica y de las libertades y derechos fundamentales en una sociedad cada vez más diversa y plural.

2. Aprobar la reforma al Artículo 40 Constitucional que incluye la laicidad como característica esencial de la República mexicana, condición que garantiza el pleno ejercicio de libertades y derechos para todas y todos.

3. Rechazar la reforma al Artículo 24 Constitucional pues como está redactada puede constituirse en punta de lanza para modificar otros artículos de la Constitución que son pilares del Estado laico.

4. Abrir espacios de debate plural, en los que participemos personas de la academia y de las organizaciones civiles con experiencia en el tema, para que basados en razones históricas y democráticas, preservemos el orden constitucional que hemos construido mexicanas y mexicanos.

5. Refrendar el compromiso de quienes enarbolan la democracia como bandera, para que cerremos filas alrededor de la defensa del carácter laico del Estado mexicano, condición imprescindible para la tan anhelada convivencia armónica y la paz social.

Responsable de la publicación: Aidé García Hernández

(vía www.vanguardia.com.mx)

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