martes, 5 de junio de 2012

Las limosnas en las iglesias de Barcelona cayeron entre un 10 y un 20%

La diócesis ha paralizado algunas reparaciones en fachadas y estructuras

 

Jesús Bastante

La recaudación de las limosnas en las misas de las parroquias de la archidiócesis de Barcelona han caído entre un 10% y un 20% desde el inicio de la crisis, lo que ha obligado al arzobispado a frenar algunas reparaciones en iglesias, acometer sólo obras imprescindibles y moderar sus gastos ordinarios.

El delegado episcopal de Economía, Antoni Matabosch, ha explicado a Efe que algunos párrocos han acudido al arzobispado porque no pueden contribuir con la cantidad estipulada al fondo común, ya que los cepillos de las iglesias están cada vez más vacíos.

Matabosch, que estos días no para de dar explicaciones sobre la polémica desatada porque la Iglesia está exenta del pago del IBI de sus inmuebles destinados a culto y obras sociales, ha afirmado que son dos los motivos por los que está descendiendo la recaudación de limosnas en las parroquias: la crisis económica y que los feligreses han de aportar más comida y ropa para las personas necesitadas.

Aunque los descensos de limosnas varía entre las 160 parroquias de la archidiócesis, en las que el número de fieles se mantiene estable, el descenso de limosnas que empezó a detectarse en 2010, ha sido de entre un 10 y un 20% este año, según Matabosch.

Este descenso también se ha experimentado en la venta de velas y estampitas, otro de los ingresos habituales de las parroquias.

Las iglesias barcelonesas aportan una cuota anual cada una, en función de su recaudación de limosnas y donativos del año anterior, al presupuesto ordinario del Arzobispado de Barcelona, que el año 2010 fue de 15.025.205 euros, de los que 2,7 millones fueron los aportados por las cuotas fijas de las parroquias.

"Este año ha venido algún rector a decirme que no puede pagar lo que le toca o que no puede hacer frente a obras imprescindibles si no es con ayuda del arzobispado", ha señalado el ecónomo eclesial.

Aunque cada parroquia tiene su consejo de economía y su presupuesto autónomo, el arzobispado tutela y ayuda a aquellas iglesias que tienen sus finanzas más precarias

"Hemos paralizado algunas obras en iglesias o sólo hemos hecho la parte más necesaria, en algunos casos de reparación de tejados de parroquias sólo hemos tapado las goteras en vez de renovar toda la cubierta", ha dicho el religioso.

Como ejemplo, Matabosch ha mencionado el caso de la parroquia del Masnou (Barcelona) que se caía a trozos y han hecho las obras indispensables "para que no caiga".

Ante la dificultad para que las parroquias obtengan créditos, el arzobispado ha avalado en algún caso a alguna iglesia para que obtenga un crédito bancario a pagar en 20 años, ha reconocido Matabosch, que aduce: "no es una práctica a la que nos guste recurrir".

El Arzobispado de Barcelona no se ha planteado vender ningún inmueble, aunque el responsable de las finanzas de la archidiócesis sí reconoce que en algunos casos se hacen permuta de inmuebles o terrenos con los han obtenido algunos ingresos extraordinarios, que en el año 2010 fueron de 3,3 millones de euros.

"Intentamos hacer equilibrios y nunca gastamos más de lo que tenemos presupuestado para no tener déficit", ha asegurado Matabosch

Entre las medidas de ajuste presupuestario, el arzobispado ha congelado su plantilla de trabajadores, que actualmente está formada por 53 laicos, además del medio millar de capellanes.

De los 500 sacerdotes, unos 200 están jubilados y cobran 380 euros mensuales del Estado en base a una cotización especial mínima, pero el arzobispado les completa el resto del salario hasta los 920 euros que cobran cada mes todos los sacerdotes diocesanos.

El cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, tiene asignado un salario mensual de 1.180 euros.

Otra medida de austeridad ha sido frenar el incremento de horas de apertura de los templos, pese a que el cardenal Sistach es partidario de que las iglesias estén abiertas el mayor tiempo posible, ha manifestado Matabosch.

El aumento de las demandas sociales que atiende Cáritas Diocesana ha motivado que el cardenal propiciase hace unos días que el Patronato de la Sagrada Familia haya hecho una donación de un millón de euros a la ONG cristiana para, entre otras cosas, poder comprar alimentos para repartir en las parroquias.

(vía periodistadigital.com)

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