lunes, 3 de septiembre de 2012

Una comedia satírica sobre la religión como un negocio

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Estreno. Salió en DVD la película "El camino de la salvación"
GUILLERMO ZAPIOLA

Es todo un tema, pero rara vez el cine norteamericano ha sabido encararlo con inteligencia. El fundamentalismo religioso, y en especial el negocio de las "megaiglesias" están en el centro de "El camino de la salvación", película estrenada por DVD.

Los propios cristianos evangélicos norteamericanos más sensatos están quejándose actualmente por el fenómeno (sin ir más lejos, el escritor y pastor Frank Peretti le dedica los capítulos en su novela de suspenso fantástico La visitación). Es posible que haya excepciones, pero vistas desde afuera al menos las "megaiglesias" protestantes independientes de los Estados Unidos tienen el aspecto de eficaces corporaciones para recaudar dinero, educados funcionarios que se dedican a las relaciones públicas, liturgias que funcionan como grandes espectáculos, y una clara brecha que se amplía cada vez más entre los predicadores (en realidad, "showmen" del tipo de Jimmy Swaggart) y una feligresía que acude en busca de respuestas y en general solo recibe algunos lugares comunes mientras le limpian la billetera. Hasta Lutero y Calvino, que alguna vez protestaron por la burocratización de la Iglesia Católica, se escandalizarían de ese comercio en que ha derivado una religión que originalmente pretendía establecer un contacto más directo entre la comunidad y su Dios.

Hollywood, que suele ser casi tan laico, gratuito y obligatorio como el Uruguay, hace tiempo que dejó de entender el tema religioso (de ahí que los llamados "films cristianos" norteamericanos sean generalmente producciones mediocres de estudios pequeños vinculados al fundamentalismo evangélico, aunque últimamente se ha estado produciendo un corrimiento hacia la industria "mainstream"). Para los liberales de la ex-Meca del Cine, la derecha cristiana suele ser objeto de burla o de mera incomprensión. A veces se lo merece, pero habría que jugar más limpio. Solamente Robert Duvall, en su estupenda e ignorada El apóstol (1997), ha sabido hacerlo. Para encontrar en el cine una discusión inteligente sobre el tema hay que retroceder a películas como Elmer Gantry (1961) de Richard Brooks, sobre la novela de Sinclair Lewis, o la también ignorada Wise Blood (1979) de John Huston. En los tiempos de Cecil B. DeMille la religión podía adquirir en la pantalla cierto carácter circense, pero al menos creían que importaba.

Este Camino de la salvación tiene menos pretensiones que algunos de esos antecedentes. Es básicamente una comedia de humor negro, con un próspero pastor (Pierce Brosnan) que comete una atrocidad, y cuyos seguidores achacan su culpa a un tercero para salvar el prestigio de la institución. Esa situación básica le permite al director George Ratlif, quien antes hiciera algunos cortos, documentales y el asunto de terror El hijo del mal (2007), armar una historia en la que hay un poco de acción, un poco de drama y sobre todo varios toques de humor ácido. No demasiado ácido, admitámoslo: en último término, y como lo ha señalado ya alguien, la película está construida para que nos riamos junto con los personajes, más que de ellos.

El resultado merece una de cal y una de arena. Tenía entre manos un material riquísimo, y lo aprovecha solo a medias. Ello puede conducir a una reflexión acerca de los vasos medio vacíos o medio llenos, pero más vale ocuparse de la mitad que está llena. El guión tiene cierto ingenio, y algunas situaciones pueden generar la sonrisa y hasta la carcajada. Pero la mejor carta en la manga de Ratlif y su equipo radica en su elenco. Una película que tenga en sus créditos a Pierce Brosnan, a Jennifer Connelly, a Ed Harris, a Marisa Tomei, a Greg Kinnear y a Ciarán Hinds no podía fallar totalmente, y ciertamente esta no falla. Naturalmente, uno puede ponerse maligno, pensar en la demoledora sátira a que el asunto pudo haber dado lugar, y lamentar que todo quede en una película razonablemente divertida.

Brosnan después de 007

Hace rato que Pierce Brosnan ha dejado atrás al personaje de James Bond, pero mantiene una carrera en perpetuo movimiento. En este momento tiene ya terminada una comedia dirigida por Susanne Bier (Den skaldede frisor), está filmando otra junto a Em- ma Thompson (Love Punch), y su nombre aparece vinculado por lo menos a otros tres films en preproducción: el "thriller" The Coup, la comedia dramática A Long Way Down, y November Man, otro "thriller". Se estrenarán en 2012 y 2014.

(vía elpais.com.uy)

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