jueves, 14 de febrero de 2013

La renuncia del Papa

Este artículo lo compartió con nosotros Kirkigan en nuestro grupo de Facebook. Kirkigan estuvo con nosotros en en pasado podcast (3.9).

por Kirkigan Ateo

He leído varios artículos sobre la renuncia del papa, unos de fervientes católicos que le echan flores, otros de ateos que aprovechan para atacar la ideología católica. Por eso he escrito este artículo a manera de intentar ser un vocero neutral, cosa bastante difícil:

El papa Benedicto XVI será recordado como "el papa de los escándalos". Ya fue extraño que un alemán se convierta en Papa, sobre todo cuando había sido miembro de las Juventudes Hitlerianas.

Como cardenal, Joseph Ratzinger era conocido como un duro "sicario" religioso a los servicios del Papa Juan Pablo II. Todas las fuerzas liberales en la iglesia parecían ser su enemigo. Los siguió sin descanso y fue uno de los hombres más poderosos de la Iglesia Católica.

La misión principal del cardenal Ratzinger era castigar cualquier desviación de la doctrina católica pura como el conservador Papa Juan Pablo II lo quiso.

Lo hizo como líder de la CDF (congregación de la fe, que es el nuevo nombre de la famosa Inquisición) entre el 1981 y 2005, en el 2005 fue elegido Papa.Lo primero que se supo de Ratzinger cuando era la sorpresa de muchos fue nombrado Papa, fue que en su juventud fue miembro de las juventudes hitlerianas. Este hecho mismo fue una situación extraña. El mismo tuvo que afirmar que se el se había visto obligado a pertenecer a las juventudes y que el no era un nazi.

Uno de los escándalos papales fue cuando citó que el profeta Mahoma podría estar vinculado a la violencia. Se encontró también en algunas ocasiones con los protestantes musulmanes y judíos. Otra cuando en Brasil, afirmo que los indígenas sudamericanos no tenían cultura hasta la llegada de los colonizadores europeos.

Muchos de los escándalos que afectaron al Vaticano durante el tiempo de su papado mostraba que vivimos en un mundo donde tanto los medios de comunicación global, como las redes sociales tienen la potencia de llegar a los lugares mas remotos y que el Vaticano no tiene el potencial para funcionar en este mundo.

Ratzinger ha trabajado bajo una gran presión como Papa. La sociedad ha cambiado de una manera que sus propios puntos de vista conservadores son irrealizables. Esto ha llevado a un mayor número de católicos, especialmente en su país natal, Alemania, a alejarse de su religión.

Que sea tan fácil asociarlo con los escándalos depende por supuesto del nuevo mundo mediático, un mundo que probablemente ha estado lejos del mundo espiritual e intelectual en el que vivía el cardenal Ratzinger.

Una serie de escándalos de abuso sexual en el techo de la iglesia católica no ha mejorado la reputación del papa. Algunos de los escándalos fueron descubiertos en Alemania, y el ya había tratado cuando dirigía la CDF.

Pero él no intervino con la fuerza necesaria durante su época como Cardenal Ratzinger. Incluso su propio hermano se vio envuelto en un escándalo, no en términos de abuso sexual, pero sí de maltrato a niños pequeños, con impunidad.

Mas tarde, como papa, dio algunos pasos, pero la impresión que se dio es que la Iglesia Católica en gran medida buscaba proteger los eclesiásticos que participaron en esos abusos.

Ratzinger ya desde sus época de cardenal lucho en contra de los intentos de liberalización en la Iglesia, por ejemplo, la de levantar el celibato. En una de sus últimas declaraciones, argumentó que el uso de condones puede ayudar a difundir el SIDA.

Está claro que como Papa no han logrado mantener la administración de la iglesia de manera convergente. Se ha filtrado desde el Vaticano como nunca antes. Y la imagen del juego entre bastidores ha sido atroz y vergonzosa.

El mayordomo del papa ha estado filtrando a los medios de comunicación italianos, material que indican corrupción y la mala gestión,

Vatikleaks puede haber sido uno de los factores que más debilitó el Papa, además de motores de escándalo sexual.

La primavera pasada se publicó la correspondencia entre el Papa y su secretario personal, el cual dio una clara muestra de intrigas y juegos de poder en el liderazgo de la Iglesia Católica.

A diferencia de su predecesor, Juan Pablo II, él no era un papa popular. Era bastante rígido, tal vez tímido.

Lo que es interesante ahora: ¿quién será el nuevo papa? ¿Será otro europeo? ¿Se dejará ver la fuerza de otros continentes dentro de la ICAR?

Esta vez, es probable que veamos una elección rápida y que inmediatamente sepamos quien es el nuevo papa, y no una serie de rituales para bloquear temporalmente la elección misma.

Se decía cuando el cardenal Ratzinger fue elegido, que sólo sería un "entre papas", mientras que la iglesia estaba pensando en su futuro. Ahora, tal vez ese momento a llegado a la ICAR.

(vía facebook.com)

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