viernes, 12 de julio de 2013

"Los Hermanos Musulmanes tendrán que decidir entre religión o política"

Entrevista con Fouad Badrawi, líder del Wafd (partido laico egipcio)



El palacio del Wafd, en el barrio cairota de Dokki, vive días frenéticos tras el golpe de estado. El Wafd es el partido más antiguo de Egipto –sus inicios se remontan al final de la I Guerra Mundial– y hoy forma parte delFrente de Salvación Nacional (FSN) que respalda el derrocamiento de Mursi. Su líder,Fouad Badrawi, tiene prisa porque la transición política «arranque cuanto antes» en el país. Con el liberalismo y el nacionalismo por bandera, confían en las fuerzas armadas porque «los militares y el pueblo caminamos unidos de la mano», afirma Badrawi, nieto de Fouad Serag El-Din, líder histórico del partido en los setenta, que recibe a ABC en una sede que en diciembre fue atacada por grupos islamistas radicales. El propio Badrawi resultó herido leve en aquel intento de asalto.
-¿Golpe de estado o revolución?
-Revolución, sin duda alguna. Los militares se han limitado a ponerse del lado de la mayoría del pueblo que el día 30 de junio salió a la calle para protestar contra Mohamed Mursi y decir basta ya.
-¿Una revolución de un solo día?
-Antes también ya había movimientos en las calles, pero el 30 fue la explosión popular y por eso lo tomamos como la fecha de la revolución.
-Ustedes estaban presentes también en Tahrir en enero de 2011 y entonces decían «no a la junta militar», ¿qué ha cambiado en estos dos años?
-Los únicos que gritaban contra el Ejército en Tahrir durante la revolución contra Hosni Mubarak eran los Hermanos Musulmanes. Para mí, pueblo y militares vamos de la mano en Egipto.
-Los Hermanos mantienen sus protestas en las calles y piden la vuelta de Mursi, ¿qué futuro les espera?
-Les aconsejo que vuelvan a sus casas y dejen de amenazar la seguridad nacional. Cualquier grupo que usa la violencia como ellos es considerado terrorista, además sus líderes no dejan de llamar a la revuelta y piden a sus seguidores que luchen «hasta la última gota de sangre». Las cosas han cambiado y deben aceptarlo, no hay vuelta atrás y la hoja de ruta de la transición hacia la democracia de verdad ya está en marcha.
-El lunes 50 seguidores de la Hermandad murieron frente al cuartel de la Guardia Republicana… (no espera a terminar de formular la pregunta)
-Perdone, esa matanza forma parte de una campaña de los Hermanos que quieren mostrar al mundo que aquí no hay seguridad y pretenden aparecer como víctimas. En cualquier país del mundo está prohibido acampar a las puertas de un cuartel y en Egipto también. Atacaron a nuestros soldados y estos se limitaron a responder, no hay más que hablar. Actúan como un grupo terrorista con cócteles molotov, escopetas, armas blancas… Son extremistas y fanáticos.
-¿Piensa que habría que ilegalizar la Hermandad?
-De momento no, pero hay que hacerles ver que si quieren participar en la vida política deben elegir entre religión y política. También es imprescindible que abandonen las armas para poder estar presentes en el nuevo Egipto.
-Durante la última semana se han cerrado más medios de información que durante todo el mandato de Mursi, ¿por qué este ataque a los medios islamistas?
-Somos partidarios de la prensa libre y esperamos que estos cierres sean temporales. El motivo fundamental es la seguridad, usan los medios para llamar al levantamiento social y ese no es el objetivo que debe perseguir una televisión, una radio o un periódico.
-¿Cuáles han sido los mayores errores de Mursi?
-Su política económica ha sido un desastre, el país está parado, pero lo más grave ha sido el sectarismo. Cada decisión era un intento de «hermanizar» las instituciones metiendo a gente de la cofradía para intentar tenerlo todo bien controlado. Menos mal que este proceso se ha cortado a tiempo. Necesitamos un gobierno que promueva la democracia de verdad y la igualdad entre egipcios, no se puede beneficiar a un grupo sobre los demás.
-¿Acabará entre rejas como Hosni Mubarak?
-Eso lo tendrá que decidir la Justicia.
(vía abc.es)

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