miércoles, 19 de noviembre de 2014

"La Santa Muerte está ganando más adeptos que cualquier otra religión reciente"

La Señora de la Santa Muerte "ha logrado tener entre diez y 12 millones de devotos en sus 12 años de existencia pública", asegura Andrew Chesnut, autor del libro 'Devoted to Death' ('Santa Muerte' en la edición en español), informa la revista Vice. "No hay ningún otro movimiento religioso de reciente aparición capaz de competir con este crecimiento vertiginoso", asegura Chesnut. 

Antes de 2001, la Santa Muerte era adorada en la clandestinidad de las casas de sus seguidores. Sin embargo, desde que se conociera el primer santuario público dedicado a la Santa Muerte en el barrio de Tepito, en la ciudad de México, no tardaron en aparecer seguidores tanto en México como en Centroamérica y en ciudades estadunidenses con una presencia importante de población latina. El mayor altar a la Santa Muerte se encuentra en la ciudad de Tultitlán, Estado de México, y consta de una estatua de casi 23 metros. 
 
El origen de la Santa Muerte no está claro y muchos lo consideran una mezcla entre catolicismo y la creencia azteca en Mictecacíhuatl, la reina del Mictlán o el inframundo. La relación con el catolicismo se hace evidente en los rituales dedicados a la Santa Muerte, que son muy similares a los rituales católicos. La vinculación con las creencias indígenas es más incierta, ya que son muchas las culturas que adoran a la muerte. 
 
En cuanto a la popularidad de la Santa Muerte en México, Chesnut la relaciona con el hecho de que en este país​"desde 2006 se han producido casi 80.000 muertes". "La gente busca protección y la Santa Muerte tiene reputación de ser la más poderosa", asegura el autor. 

A diferencia del Dios cristiano, la devoción a la Santa Muerte no exige exclusividad. De hecho, muchos seguidores de la Santa Muerte siguen siendo católicos. "La gente se siente más cómoda pidiéndole favores que se supone que no deberías pedirle a un santo católico", explica Chesnut. "Si quieres que tu paquete de metanfetamina llegue a salvo, es más fácil pedírselo a ella que a la Virgen de Guadalupe", asegura. 
 
En cuanto a la postura de la Iglesia católica, en mayo de 2013 el cardenal Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de Cultura del Vaticano, condenó oficialmente la veneración de su figura y tildó el culto de "blasfemia contra la religión". Los obispos católicos de México tampoco se muestran indiferentes al culto. "No pasa una semana sin que lea noticias sobre algún obispo ambicioso de México que tache a la Santa de satánica", afirma Chesnut.  

(via actualidad.rt)

El Cristianismo es un mal social

Existen muchas razones que nos hacen entender que la religión cristiana crea más problemas que los que dice resolver. A continuación expondré varios puntos.

El cristianismo y su doble-moral

Contrario a lo que muchos piensan, la idea del “objetivismo moral” no existe en el cristianismo. Para el cristiano, lo que es “bueno” o “malo” depende de los juicios subjetivos absolutistas que emita la deidad de su religión. Por eso es que cuando se le comenta a los creyentes sobre los pasajes bíblicos en donde el dios de la mitología judeocristiana ordena genocidios y muchos otros actos criminales e inhumanos que hoy día son castigados por ley, el cristiano promedio dirá que no hay ningún problema con esas ordenanzas, precisamente por ser órdenes “divinas”. Es decir: todo está permitido, siempre y cuando su amigo imaginario en el cielo lo ordene.

También se pretende justificar tales crímenes bíblicos contra la humanidad, alegando que el contexto lo pedía. Lo que lleva a uno a hacerse preguntas como: ¿En qué contexto se justifica invadir a una ciudad y repartirse a las niñas vírgenes, como botín de guerra, entre los soldados, después de haber masacrado a sus familias y conocidos (Números 31:15-46)? ¿En qué contexto se justifica asesinar a supuestas “brujas”? Se podrían hacer muchas preguntas de ese tipo. A todas ellas el cristiano responderá que “si dios lo ordenó, no podemos decir que está mal”… Esto crea el espacio para que se desarrollen discursos inmorales y dañinos para la sociedad, a los que se les ponga el sello de “orden divina” (orden superior).

El cristiano dirá que esto es imposible porque la Biblia es “clara” en sus preceptos morales y éticos, pero eso es una aseveración que no tiene fundamento y hay demasiada evidencia de lo ambivalente y poco clara que es la Biblia sobre muchas cosas. El simple hecho de que hallan sobre 40,000 denominaciones cristianas, con posturas distintas virtualmente diferentes sobre casi todo tipo de temas, es evidencia de que la Biblia no es clara. La Biblia básicamente contiene justificaciones tanto para cosas buenas como para cosas malas. Los cristianos siempre van a proyectar sus tendencias morales (o inmorales) en lo que quieran predicar de la Biblia. Por eso es que se da el fenómeno de escoger aquí y allá lo que se predica de la Biblia.

Eso de que “Dios tiene la última palabra” crea el problema adicional de que el cristiano cree que tiene la última palabra. Esto cierra el diálogo y crea estancamiento. No puede haber progreso moral en un ambiente donde la gente proyecte sus egos moralistas como algo “divino”.

El pensamiento cristiano es anticientífico e irracional

El empirismo científico ha probado ser la mejor herramienta que tiene el ser humano para poder comprender todo lo que nos rodea, a pesar de que todavía hay cosas que nos faltan por descubrir. El mismo ofrece resultados concretos, tangibles, replicables y hace predicciones correctas, que corresponden a la realidad. También se actualiza asimismo a medida que se vayan refinando los instrumentos de observación y que esas nuevas observaciones se vayan recopilando.

Contrario a la metodología científica, el cristianismo predica que creer en cosas “por fe” tiene igual (o más) validez que el método científico. E inclusive, se afirma muy frecuentemente que, en el caso de que la ciencia diga lo contrario, las creencias cristianas deben ir por encima de lo que diga la ciencia. Entre los creyentes, esto crea una lealtad y compromiso irracional a una serie de creencias que no tienen ninguna justificación lógica ni empírica, basándose sólo en fantasías teológicas (wishful thinking) y en críticas falaciosas contra el método científico. Por esta razón, es inevitable pensar que el cristianismo no es una búsqueda genuina de la verdad ni tampoco pretende entender la realidad de las cosas. La sociedad que iguale estos métodos o que ponga a la fe religiosa por encima de la religión está destinada al fracaso.

Los cristianos no creen en la libertad de religión, ni en la separación de iglesia y estado ni en la libertad de expresión

Bueno, sí creen en esas cosas, pero solo cuando les conviene a ellos… La realidad es que el sentimiento teocrático dominionista corre en las venas del cristianismo. Desde el Antiguo Testamento se habla de cómo el dios de la mitología judeocristiana mandaba a los Israelitas a someter y/o masacrar gente de otras ciudades que se negaran a adorar al mismo dios o que simplemente expresaran ideas “herejes” (Deuteronomio 17:12, 13:13-19, 13:7-12, 18:20-22, 2 Crónicas 15:12-13, Levítico 20:27, entre muchos otros). A eso le sigue la escatología cristiana, la cual predica un mundo futuro gobernado por cristianos, en donde “toda lengua confesará que Jesús es el señor” y los que no crean serán echados en un sitio de tortura eterna que fue creado premeditadamente por el dios omnisciente de la Biblia.

Por otro lado, cuando se procura reconocerle unos derechos a grupos minoritarios, los cristianos alegan que va en contra de sus creencias religiosas. Entonces, ¿quiere decir que los derechos de las demás personas dependen de lo que dice tu religión? ¿Y qué de las creencias religiosas de las demás personas que no creen en lo que tú crees? Aquí entra la idea de la “dictadura por mayoría”. Últimamente se está dando mucho ese discurso de que si una mayoría es cristiana, entonces el cristianismo (o una variante particular del cristianismo) se debe imponer en asuntos de política pública; claramente en violación a los derechos de otras personas de tener sus propias ideas religiosas, expresarlas y en violación a la separación de iglesia y estado.

La idea de “dictadura por mayoría” no es el único problema. El cristiano siempre ha pensado que sus fantasías teológicas son superiores a las de cualquier otra religión, y esa es otra razón por la que creen que sus creencias merecen ser impuestas a la sociedad. Hablan con añoranza sobre cómo en los tiempos del Antiguo Testamento se vivía bajo la ley de Moisés, y te recuerdan apasionadamente cuentos bíblicos como el del gobernante de Nínive que obligó a toda la población de la ciudad a someterse al dios de la mitología judeocristiana (quién supuestamente envió a Jonás a chantajearlos y amenazarlos). Claramente las tendencias teocráticas dominionistas están en los genes del cristianismo y se les hace muy difícil disimularlas.

El cristianismo predica desinformación y odio contra minorías

Un ejemplo actual de eso es el debate que se está dando sobre derechos de la comunidad LGBTT. Al día de hoy, no hay organización médica ni científica en P.R. y E.U. que se oponga a los derechos de minorías sexuales y que digan que la homosexualidad es una “enfermedad”. Visite los espacios de organizaciones como Asociación de Psicología de Puerto Rico, la American Psychological Association, la World Health Organization o la American Psychiatric Association. E inclusive, la organización cristiana Exodus International (que se dedicaba a decirle a gays cristianos que la homosexualidad está mal y que pueden dejar de ser gays) dejó de operar en el 2013 y su directiva admitió su error y fracaso.

El frente anti-gay en Puerto Rico está compuesto por grupos religiosos, exclusivamente cristianos. Visite cualquier foro en donde se discuta este tema y lo que verá son, en su mayoría, discursos religiosos cristianos… No hay duda de que hay otros argumentos (la minoría) que parten de prejuicios sociales y falacias lógicas comunes en una sociedad machista y homofóbica, pero es la religión cristiana la que se ha encargado de elevar esos discursos, relacionándolos con lo “divino”.

Los cristianos ni siquiera le informan a la sociedad todo lo que dice la Biblia respecto al matrimonio (quizás porque ni ellos mismos saben bien todo lo que dice la Biblia). En la Biblia el matrimonio podía ser entre un hombre con una mujer o varias mujeres; aparte de su mujer (o mujeres) el hombre podía tener concubinas; si un hombre moría sin haber procreado hijos, su esposa tenía que casarse con el hermano de su difunto esposo; la mujer era una transacción entre su padre y el pretendiente; si era violada y no estaba comprometida, tenía que casarse con el violador (en otros contextos se asesinaba a ambos); la idea de casarse “por amor” es totalmente ajena a la Biblia; para gente como Pablo era mejor no casarse (aunque no fuera pecado); entre otras cosas.

El odio es tal que predican calumnias y falacias “slippery slope”, tales como: “los homosexuales son violadores de niños”, “la homosexualidad es una enfermedad” (aunque ninguna organización ni médica ni científica en E.U. diga eso), “permitir a gays casarse hará que se apruebe la pedofilia” (como en la Biblia, en Números 31), “la homosexualidad es la causa de desastres naturales”, “la adopción de niños por parejas gay traumatizará a los niños” (aunque no hay ningún estudio que indique que lo que fastidia o hace mejor a una persona es que halla crecido con padres gay o con padres heterosexuales), etc. Las insolencias y majaderías cristianas obstruyen el progreso de la humanidad.

El cristianismo siempre se canta como la víctima

La historia criminal del cristianismo es extensa. Todo el mundo sabe de las cruzadas, la Inquisición Española, las cacerías de brujas (tanto por católicos como por protestantes), las ejecuciones perpetradas por grupos protestantes (tanto de nativos norteamericanos como de simplesherejes que le llevaban la contraria a figuras como Calvino), el trasfondo antisemita cristiano que llevó a una nación de cristianos a cometer el llamado Holocausto (vea el capítulo 11 del libro de Martín Lutero, “On the Jews and their lies), la oposición de un sector grande cristiano a la esclavitud y al sufragio de la mujer (en los tiempos en los que se dieron esas luchas, por supuesto); y más recientemente, los asesinatos, encarcelamientos y tortura institucionalizada de personas gay y desupuestas “brujas” en países africanos (como Uganda y Nigeria). Investigue, para que se de cuenta como se utiliza narrativa bíblica-cristiana para justificar estas cosas.

Sin embargo, cuando en nuestros países occidentales modernos, relativamente civilizados, se busca proteger la separación de iglesia y estado, y no darle preferencia alguna a una religión en asuntos de política pública, los cristianos son los primeros que se cantan como las “víctimas”. A pesar de que tienen libertad de expresión, siempre se les ha dado permiso para ocupar espacios públicos, se les hacen arreglos contributivos (subsidios), se les dan terrenos casi de gratis, le “espetan” hasta programas cristianos a la gente en las salas de espera de agencias públicas, etc.

Ese tipo de actitudes son dañinas para la sociedad. La gente comienza a aprender que el no poder imponer sus creencias a los demás te hace una “víctima de persecución”.

La superstición cristiana no resuelve problemas reales

La superstición cristiana sólo crea una ilusión de que se está trabajando para resolver un problema personal o social, cuando realmente no se está haciendo nada. Un ejemplo de eso son los famosos ayunos municipales. ¿Qué beneficio social han traído?

Vemos que el país “se va a pique” y tenemos a una mayoría cristiana con las cabezas sumergidas en la superstición, como los avestruces con sus cabezas en la tierra. Luego alegan que las cosas están como están y su dios no hace nada porque la nación completa no se somete a una versión particular de la religión cristiana; aunque para desviar huracanes su dios sí escucha la oración de unos pocos, ¿verdad? ¿Es mucho pedir que sean consistentes?

¿Cuántos años de doblar rodillas y orar tienen que pasar para que nos demos cuenta de que no existe un dios (al menos no uno que le importe) y que las cosas no se van a resolver así? El cristianismo promueve la inacción o la ilusión de que se trabaja por un mundo mejor, sin realmente hacer nada… A veces hasta incurriendo en gastos (privados o hasta públicos) para alimentar las supersticiones de la gente.

El cristianismo presenta una idea trillada y enferma del “amor”.

Imagínese que usted tuviera un padre que aparentemente lo ama mucho, según sus palabras, pero en el sótano de su casa creó un cuarto de tortura, con el propósito de encerrarte ahí, en caso de que no hagas lo que él quiere que hagas… o en caso de que falles con alguna responsabilidad que él halla puesto en ti. ¿Verdad que es cosa de gente enferma? Eso es precisamente lo que presenta el cristianismo.

En la cosmovisión cristiana existe un dios que supuestamente ama muchísimo a la humanidad, pero que por otro lado creó premeditadamente un lugar de tortura eterna para “arrojar” allí a aquellas personas que no le amen para atrás (y por ser omnisciente ya sabe quiénes serán esas personas, pero aún así decidió continuar con sus planes). Es sumamente problemático cuando alguien te habla de un amor “incondicional” y “perfecto” pero al considerar bien la narrativa te encuentras con ese doble discurso de chantaje teológico que raya en la psicopatía (o soborno, en el caso de que te vendan falsas esperanzas con un cielo).

El dios del cristianismo tiene el perfil de un esposo (¡o esposa!) maltratante, que te dice que no eres “nada” sin él, que no puedes ser buena persona sin él, que te mereces lo peor por el(cristianos, no me lo nieguen. La idea del infierno siempre está ahí presente) pecado de haber nacido (pecado original), que no estarías donde estás sino fuera por él, que cuando te castiga es siempre por tu culpa (porque tú te lo buscaste) y que constantemente te chantajea con la idea del infierno, entre otras cosas.

Pensamientos finales

Se podrían añadir muchísimos puntos más. Estas son algunas de las razones por las que una sociedad progresista, civilizada y educada debe irse alejando de filosofías dañinas como el cristianismo.

Por supuesto que existen cristianos que disienten de los cristianos que yo critico en este breve ensayo, pero seamos honestos: los cristianos que están dispuestos a abandonar la religión por la ciencia, o que no creen en doctrinas como la del infierno, o que son felices con la idea de un mundo pluralista o que creen en los derechos de los gays, siempre han sido minoría dentro de la comunidad cristiana. Siempre han sido grupos “herejes” con poca o ninguna influencia, y que fundamentan sus argumentos en narrativas complejas que usualmente son inaccesibles para la gran mayoría de los cristianos, quienes carecen de una buena educación.

Es hora de abandonar la superstición de la religión y optar por posturas libres-pensadoras que  nos ayuden a atender racionalmente los problemas que nos afectan como individuos y como sociedad.

(Via Ateistas Puerto Rico)

martes, 18 de noviembre de 2014

Un Juzgado de Granada investiga a diez sacerdotes diocesanos por supuestos abusos sexuales

Imagen de archivo de un sacerdote anónimo.



AMINA NASSER


El Juzgado de Instrucción número 4 de Granada ha incoado diligencias de investigación penal contra diez sacerdotes diocesanos y dos seglares por supuestos abusos sexuales cometidos con menores en la última década. La investigación, que está bajo secreto de sumario, se inició a instancias de la Fiscalía Superior de Andalucía, que el pasado mes de septiembre abrió diligencias informativas e instó a la Fiscalía Provincial a denunciar los hechos.

La actuación del Ministerio Público tuvo su origen en la denuncia de un joven feligrés, presunta víctima de agresiones sexuales durante dos años. Según fuentes consultadas por andalucesdiario.es, la investigación judicial afecta a tres sacerdotes como presuntos autores de los abusos y a otros siete por encubrimiento, además de a dos seglares.

Las mismas fuentes han asegurado que el joven se decidió a denunciar los hechos primero ante el Vaticano y luego, ante la Fiscalía después de que el propio Papa Francisco lo llamara personalmente para interesarse por el caso de abusos sexuales.

Además del joven denunciante, al menos otros cuatro menores han sido víctimas de abusos sexuales por parte de los sacerdotes supuestamente pederastas. Paralelamente a las diligencias que sigue el Juzgado de Instrucción número 4, el Vaticano ha abierto una investigación después de instar al arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, a esclarecer los hechos y a actuar con contundencia.

“El arzobispo ha tratado de tapar los hechos”, han señalado hoy a andalucesdiario.es fuentes cercanas a la Diócesis granadina. Según las mismas fuentes, el arzobispo sólo acudió a la Fiscalía para ofrecer su colaboración tras la denuncia formulada por la víctima principal y después de que la Santa Sede le ordenara investigar los abusos sexuales. Las fuentes consultadas han afirmado que el arzobispo se ha limitado a apartar del ejercicio público a tres sacerdotes, que han sido suspendidos ‘a divinis’, pero “ha colocado en esas responsabilidades a otros sacerdotes investigados por encubridores”.

El escándalo que afecta a la Diócesis de Granada será abordado hoy en la asamblea plenaria del Episcopado. Anoche, Religión Digital adelantó que el Vaticano investigaba un caso de abusos sexuales en una diócesis española, sin desvelar que era la de Granada. El mismo digital tampoco aludía a la investigación judicial pero narraba la llamada del Papa Francisco a la víctima principal para pedirle perdón por los abusos que sufrió.

TOLERANCIA CERO

El Arzobispado de Granada ha confirmado este lunes que ha adoptado medidas cautelares contra los sacerdotes acusados de abusos sexuales, a los que ha retirado del ejercicio del ministerio sacerdotal. En un comunicado, la Dióecesis asegura que ha seguido “estrictamente los principios de la disciplina de la Iglesia”, que mantiene “tolerancia cero con los abusos y con quienes los cometen”, presta “ayuda a las presuntas víctimas” y coopera “con las autoridades en el establecimiento de la verdad y la justicia, de forma que estas conductas aberrantes, que la Iglesia rechaza y condena, puedan evitarse y erradicarse”.

Según la Diócesis granadina, desde el momento en que tuvo noticia fehaciente de la acusación presentada ante la Santa Sede por un joven de Granada, el Arzobispado ha seguido “escrupulosamente el procedimiento previsto para estos casos por la disciplina canónica”. “Se han seguido los trámites establecidos en la misma para verificar si la mencionada acusación tenía verosimilitud”, afirma el comunicado, en el que el Arzobispado afirma haber enviado las conclusiones de su investigación preliminar a la Santa Sede al mismo tiempo que se ha puesto “a disposición de la autoridad judicial para colaborar en lo que fuese necesario, lo que ha venido haciendo hasta el momento”.

Ciencia y religión: humildad y prepotencia

Por: (Pala) Carlos Palacio
(Pala) Carlos Palacio
Si alguna acusación repiten los creyentes como un mantra en contra de los hombres de ciencia y de la ciencia misma, es la de ser prepotentes y faltos de humildad.

Y pocas afirmaciones me producirían más risa, si no fuera por la tragedia que encierra: la absoluta incapacidad de una franja mayoritaria de los seres humanos —los creyentes— para evaluar sus afirmaciones a la luz de las evidencias (o una férrea decisión de no hacerlo, lo que sería aún más triste).
La pasada semana asistimos al emocionante encuentro de la sonda espacial Philae con el cometa 67P/Churyamov-Gerasimenco.
Una epopeya que comenzó hace treinta años, con la decisión inicial de emprender el proyecto, y a la cual cientos de científicos de más de veinte países dedicaron su esfuerzo y trabajo durante ese tiempo.
Resulta sobrecogedor solo imaginarlo: dedicar lo que en algunos de los mejores casos representa la tercera parte de la vida laboral de una persona, a un proyecto que podría haber fracasado estruendosamente, como de hecho ya ha sucedido con otros emprendimientos aeroespaciales en el pasado.
La sonda pudo haber rebotado contra el cometa carente de gravedad (de hecho rebotó dos veces antes de aterrizar con éxito).
Pudo haberse posado sobre la superficie y haber fallado el anclaje.
Pudo haber fracasado el envío de un comando, pudo haberse congelado un cable, pudieron suceder montones de errores.

Y aun así, conscientes de las probabilidades de fracaso, los científicos decidieron dedicar lustros de trabajo a una empresa que, independiente de su carácter épico, solo representa un paso más en el recorrido gigante y vasto de la ciencia.
Donde algunos ven la prepotencia de los que desafían los confines del universo, yo encuentro la humildad de hombres sumando su aporte al bello objetivo de responder nuestras más profundas e inquietantes preguntas.
El grupo de Neurociencias de la Universidad de Antioquia ha comenzado este año las primeras pruebas clínicas en seres humanos en el marco de su búsqueda de una vacuna contra el Alzehimer.
Tanto el Dr. Francisco Lopera, director del proyecto, como los integrantes del grupo académico en cuestión, están conscientes de que su aporte es solo un eslabón en el hallazgo de la cura y de que con altísima probabilidad solo la siguiente generación disfrutará de una terapia plenamente efectiva.
Aún así han dedicado los mejores años de su vida profesional a engrosar los conocimientos que nos conducirán a un logro del que muy probablemente no sean testigos.
Así ha funcionado la ciencia desde sus inicios: todos los logros de nuestros héroes científicos se han levantado sobre el cúmulo de aportes de sus predecesores, muchos de ellos absolutamente anónimos.
Blaise Pascal, el científico y filósofo francés del siglo XVII que derivó hacia una fase mística los últimos años de su vida, solía defender la creencia religiosa con una frase a la que hoy todavía recurren los creyentes a la hora de cuestionar a la ciencia: “La grandeza de un hombre está en saber reconocer su propia pequeñez”.
Y coincido con la frase de Pascal, aunque, a diferencia de él, me pregunto de forma muy seria, cuál de los dos grupos en cuestión reconoce su pequeñez y cuál no.
En una esquina de esa discusión entre prepotencia y humildad están los científicos que asumen su tarea a cuentagotas, en silencio, conscientes del carácter finito de la existencia individual y sumando aportes de generación en generación.
Apostándole al permanente cuestionamiento de lo aprendido y adoptando la duda y la revisión como métodos.
En la otra esquina están los creyentes.
  • Los que afirman que la verdad en que creen es revelada y por eso incuestionable.
  • Los que afirman que el hombre es la más gloriosa criatura del universo.
  • Los que aseguran que el universo mismo, fue creado para ellos.

No sé a ustedes, pero a mi me queda clarísimo dónde está la humildad y dónde la prepotencia.

lunes, 17 de noviembre de 2014

“Dios nunca creció en mi corazón”

“Dios nunca creció en mi corazón”

Por:  M.E Lugo
Algunas personas se preguntan, qué circunstancias llevan a una persona a tomar una postura tan radical como el ateísmo y cómo se puede tolerar una existencia sin propósito ni destino, sin reglas o moralidad, a la merced de una maldad de inteligencia caprichosa, que emana de una naturaleza caída, carente de toda virtud. Debe ser una vida hueca e infernal cuyo norte, la iniquidad, rige el quehacer diario. Contundentes descripciones desprovistas de toda veracidad.
Mi experiencia es común a la de muchos otros no creyentes que dieron la espalda a su formación cristiana. Familias católicas y protestantes por parte de madre y padre, aunque mis padres nunca practicaron sus ritos. Fervorosos abuelos en el cultivo de una inquebrantable devoción dogmática. Educación católica en colegios de primaria. En secundaria junto a nuevas amistades, comienza una etapa de mi vida que incluye la asistencia al culto presbiteriano y pentecostal hasta 12 veces al mes. Una mente dócil disfrutaba pasar juicios a la experimentación sexual, siguiendo con fidelidad la tradición bíblica, al señalar tropiezos en mí mismo. Fui un adolescente atormentado por una fuente de culpa inagotable, ante la posibilidad de visitar lagos de fuegos y azufre, en un infierno eterno para toda alma indigna. Decepcionar a Dios perturbaba mi espíritu.
La lectura crítica desveló misterios ocultos y cambió para siempre mi perspectiva de vida. Contrario a mera repetición autómata de las sagradas escrituras, que concebían los mayores en la escuela dominical, comencé a cuestionar las incongruencias encontradas en el saber recibido. La deidad judeocristiana es el alfa y omega, principio y fin, omnisciente, omnipresente y todo poderosa, nos enseñaban; sin embargo en los versículos que repetían una y otra vez en cultos y celebraciones, había evidencia que mostraba un dios con poca imaginación, debilucho e infantil. En otros pasajes bíblicos que olvidaban mencionar, se presenta otra cara de una deidad intolerante, misógina y homofóbica. Testimonios afirmando una relación directa con Dios, amplificaban mi escepticismo. Dios parecía tener una comunicación especial con el pastor de turno, pero nunca escuché sus dulces palabras, ni me ayudó a levantar el enorme peso de una angustia que acarreaba a mi cama y me acompañaba hasta el amanecer. Mis constantes preguntas e insinuaciones en presencia del grupo de jóvenes, amenazaba el control y la autoridad de los líderes de la congregación. Recuerdo que fue un domingo, cuando afirmo que la iglesia invertía demasiado esfuerzo evangelizando, cuando una mejor misión es reparar la sociedad y el medio ambiente en que vivimos. Ese fue mi último día con ellos.
Llegada la adultez comprendí por qué el concepto Dios nunca creció en mi corazón. Cuando era pequeño, mi familia se ocupó por mantener presente un constante e intenso amor, mientras transmitían sus reglas básicas de convivencia multicultural. Nunca me sentí vacío ni recuerdo haber estado aburrido. Desde muy temprana edad tuve privilegios y experiencias que otros niños sólo podrían soñar. Libertades que cultivaron en mí un sentido de asombro y exploración en un mundo de infinitas posibilidades, donde la lectura y el estudio aplicado te puede llevar a cualquier destino. Construí mi realidad sin recurrir a falsos cimientos de fantasías cristianas, forjando un futuro donde proceder haciendo el bien es parte de mi personalidad innata. Naturaleza bondadosa que no fue aprendida en colegios ni iglesias, y tampoco espera recompensa alguna al conducirse con buenos actos. En triunfos contra situaciones adversas e imprevistas, nunca fui testigo de intervenciones divinas. Si sobreviví aparatosos accidentes de tránsito, caídas de grandes alturas o peligrosas condiciones médicas, es una muestra del trabajo y bondad en otros, que actos conscientes de un Dios indiferente, que actúa como si no supiera nada. Dios no existe y por analogía, tampoco el Diablo.

El arzobispado de Granada retira del ejercicio a sacerdotes acusados de abusos sexuales

El Arzobispado de Granada ha informado este lunes de que ha retirado del ejercicio a varios sacerdotes acusados de abusos sexuales por una víctima de Granada, cuando era menor de edad, que ha informado de este asunto al Vaticano y que ha llegado a recibir una llamada de apoyo del propio Papa Francisco.

Según ha publicado el portal 'Religión Digital', que ha avanzado el caso, tras la llamada del Papa al joven, éste formalizó una denuncia ante la Fiscalía Superior de Andalucía, que ordenó a la Fiscalía Provincial de Granada interponer "ipso facto" denuncia contra todos los afectados, al menos una docena, entre sacerdotes y laicos, que llevaron a cabo los presuntos abusos en distintas residencias de la provincia de Granada, según esta publicación, que señala además que el caso se encuentra bajo secreto de sumario en el Juzgado de Instrucción 4 de Granada.

La Diócesis granadina informa en un comunicado de que "desde el momento en que se tuvo noticia fehaciente de la acusación presentada ante la Santa Sede por un joven de Granada, de haber sufrido abusos sexuales por parte de un grupo de sacerdotes, el Arzobispado "ha seguido escrupulosamente el procedimiento previsto para estos casos por la disciplina canónica".

De acuerdo con esa praxis, "se han seguido los trámites establecidos en la misma para verificar si la mencionada acusación tenía verosimilitud". "Apenas llevada a cabo esa investigación preliminar, que no tiene aún carácter judicial, este arzobispado impuso las medidas cautelares a los sacerdotes directamente acusados de los abusos, retirándolos del ejercicio del ministerio sacerdotal", indica la Diócesis.

Igualmente, según afirma, remitió las conclusiones de la investigación a la Santa Sede, y, al mismo tiempo, y dado que el denunciante es hoy persona mayor de edad, y que por tanto sólo él tenía capacidad para formular denuncia judicial, "una vez se supo que ésta había sido interpuesta, el Arzobispado se puso a disposición de la autoridad judicial para colaborar en lo que fuese necesario, lo que ha venido haciendo hasta el momento".

"El Arzobispado, al igual que la multitud de fieles cristianos, es consciente de que la inmensa mayoría de los sacerdotes vive ejemplarmente el ejercicio de su ministerio, y dan un precioso testimonio, a veces heroico, de entrega a Dios y a los hermanos. Al cuerpo entero de la Iglesia le hieren y le duelen inmensamente que se puedan producir escándalos de esta naturaleza, cuya certeza y alcance tendrá que determinar finalmente la autoridad judicial en la investigación abierta", mantiene.

Por tanto, concluye que en el tratamiento de este caso, la Diócesis ha seguido estrictamente los principios de la disciplina de la Iglesia, que son los siguientes: "Tolerancia cero con los abusos y con quienes los cometen"; "ayuda a las presuntas víctimas y, una vez probados los hechos, a las víctimas si las hay"; y "cooperación con las autoridades en el establecimiento de la verdad y la justicia, de forma que estas conductas aberrantes, que la Iglesia rechaza y condena, puedan evitarse y erradicarse".

(Via eldiario.es)

domingo, 16 de noviembre de 2014

Ateorizar 136: Trinidad


Premio Paulo Coelho:

1.       Los exorcistas de Starbucks, por hacer un exorcismo en Starbucks. (Vídeo aquí)
2.        El departamento de educación turco por reemplazar fotos de órganos reproductivos en sus libros por fotos de osos y bebés. (Noticia aquí)
3.       El jugador de béisbol profesional retirado Curt Schilling por tener una batalla creacionista en Twitter. (Noticia aquí)
4.       Marcus Bachman, el esposo de Michele Bachman por seguir defendiendo la terapia anti gay. (Noticia aquí)

Noticias:


Al Carajo:


Cita de Cierre: “La verdadera religión debería ser algo que liberase a los hombres. Pero las iglesias no quieren hombres libres que puedan pensar por ellos mismos y encontrar su propia divinidad interior. Cuando la religión se organiza, ya no es más una experiencia religiosa sino sólo superstición y aislamiento”.
- Federico Fellini
Participan en la discusión: @bandarrita, @AngelArnal, @Ateismo_WS y @ManoloMatos.

Puedes bajar el podcast en: iVoox, iTunes o tu app de podcasts favorito.