lunes, 24 de agosto de 2015

Ateorizar Flashback: Aportaciones de Kirkigan 48-52

Esta semana debido a estamos en pausa de verano, le damos la novena y última parte (por ahora) de las aportaciones de Kirkigan al podcast. La sección de Kirkigan ha sido una de las favoritas del podcast y nos han pedido que las pongamos todas juntas en una serie de podcasts para tenerlas como referencia. Este es el noveno episodio de este tipo con las aportaciones 48 a la 52. Los títulos son: 
48: Historicidad de Jesús 2
49: El hijo de dios
50: Otras Mitologías
51: El Efecto Lázaro
52: Crítica Bíblica
Esperamos que la disfruten. Regresaremos con los episodios regulares en Septiembre.

lunes, 17 de agosto de 2015

Ateorizar Flashback: Aportaciones de Kirkigan 40-47

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Esta semana debido a estamos en pausa de verano, le damos la octava parte de las aportaciones de Kirkigan al podcast. La sección de Kirkigan ha sido una de las favoritas del podcast y nos han pedido que las pongamos todas juntas en una serie de podcasts para tenerlas como referencia. Este es el  episodio de este tipo con las aportaciones 40 a la 47. Los títulos son:
41: Juan
42: Versículos "Underground"
43: Las Kriptonitas de Yahwe: Carros de hierro
44: Las Kriptonitas de Yahwe: El Pecado
45: Dios, El Dr. Manhattan y el Aborto en la Biblia
46: Historicidad de Jesús
47: Santiago

Esperamos que la disfruten. La semana que viene continuaremos con más episodios de la sección de Kirkigan ya que estaremos aún de vacaciones. Regresaremos con los episodios regulares en Septiembre. 


jueves, 13 de agosto de 2015

En el 42% de los países del mundo no hay libertad religiosa, revela informe de UniSabana

Las violaciones más graves se dan en los países musulmanes. Contrario sucede en occidente, especialmente en naciones que históricamente han sido cristianas. 
LA W RADIO 
En cifras, se calcula que hay 55 países en donde la realidad de los fieles es crítica. En otras 26 naciones esta situación empeora, al punto que personas de un culto específico arriesgan su vida si hacen manifestaciones públicas de su religión.


Pese a que el informe destaca algunos avances de tolerancia con relación a la libertad religiosa, hay 20 países que generan preocupación media y alta, entre ellos: Irán, Emiratos Árabes Unidos, Cuba y Qatar; le sigue Zimbabue y Taiwán, que están en las categorías “preocupante” y “alarma baja”, respectivamente.

Con relación a la influencia del islam extremista, ligada a la persecución religiosa, este fenómeno está presente en 14 naciones, de ellas sobresale: Afganistán, Arabia Saudí, Egipto, Irán, Iraq, Libia, Maldivas, Nigeria, Paquistán, República Centroafricana, Somalia, Siria, Sudán y Yemen. Y en 6 Estados (Azerbaiyán, China, Corea del Norte, Eritrea, Birmania y Uzbekistán) los responsables de la persecución son los regímenes autoritarios.

Las violaciones más graves se dan en los países musulmanes. Contrario sucede en occidente, especialmente en naciones que históricamente han sido cristianas.

Según el informe, en América y Europa, principalmente, predomina un desacuerdo sobre el papel que debe representar la religión en la “vida pública” y la apertura a la libertad religiosa está amenazada por la creciente preocupación por el extremismo.

Respecto a los creyentes más perseguidos, el primer lugar están los cristianos, debido a su amplia difusión geográfica y a su elevado porcentaje; seguido por los musulmanes, quienes sufren un alto grado de persecución y discriminación, tanto a manos de otros musulmanes como de Gobiernos autoritarios; y de tercero los judíos, que son víctimas de violencia y otros malos tratos de baja intensidad. No obstante este tipo de problemas han aumentado, provocando una mayor emigración de esta comunidad hacia Israel.

El principal foco de preocupación está en Oriente Medio donde prevalece el Estado monoconfesional en el que solo puede existir una religión desconociendo la libertad de culto, explícita en el Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. “Enlugares en los que antes los cristianos y musulmanes llevaban siglos conviviendo, hoy se observa una tendencia creciente a que el grupo religioso dominante se empeña, a través de la imposición de la ley islámica o las “leyes de blasfemia” en la aceptación universal de su práctica religiosa”,  señala el informe.

Como anécdota, el documento resalta que en julio de 2014 los yihadistas expulsaron de Mosul, ciudad del norte de Iraq que habían tomado un mes antes, a todas las comunidades religiosas, incluidos los musulmanes no suníes. Obligaron a los cristianos a elegir entre convertirse o marcharse. Les impusieron una fecha límite y el Estado Islámico declaró que para quienes no cumpliesen la orden “solo quedaba la espada”. Una ciudad que hasta hace poco albergaba a 30 mil cristianos, de repente ya no tiene ninguno y por primera vez en 1.600 años no se celebra misa o liturgia dominical.

Otros datos revelan la situación alarmante de los creyentes en Oriente Medio. Por ejemplo, el número de cristianos en Siria bajó de 1’750.000 a principios de 2011 a escasamente 1’200.000 en el verano de 2014, una reducción de un 30 por ciento en tres años. En Iraq la disminución es incluso mayor. Según ACNUR, el número de desplazados y refugiados es superior a 50 millones, indicador que por primera vez alcanza la cifra de la Segunda Guerra Mundial.

Panorama en Europa

Según el Observatorio sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los Cristianos en Europa, existen actualmente 241 casos de persecución a creyentes, entre ellos la bomba que explotó en 2013 en la Basílica del Pilar de Zaragoza (España) y el cóctel molotov lanzado contra una iglesia recién reformada en Lucca (Italia).

Igualmente se han registrado 41 leyes que afectan negativamente a los cristianos, por ejemplo cuando los padres no pueden optar por sacar a sus hijos de una educación sexual obligatoria contraria a sus convicciones religiosas y cuando enfermeras y médicos se ven obligados a realizar acciones que consideran que atentan contra su moral. De hecho, las restricciones a las objeciones de conciencia por motivos religiosos son muy comunes en Francia, Noruega, Reino Unido y Suecia.

La violencia contra los musulmanes y los judíos también preocupa. Estos últimos han sido afectados, especialmente, por el lanzamiento de explosivos contra la sinagoga Bergische en la ciudad de Wuppertal (Alemania); la muerte de palestinos, con niños incluidos, durante los bombardeos israelís de Gaza; y por el asesinato del soldado Lee Rigby a manos de extremistas islámicos en 2013 como represaría a una serie de ataques continuados contra musulmanes y mezquitas en el Reino Unido.

Este tipo de violencia ha llevado también al aumento de la emigración judía. En los últimos meses, 407 judíos franceses marcharon a Israel, cuatro veces más que en el mismo periodo de 2012 y 2013. Una encuesta realizada en 2012 a judíos de ocho países europeos dio a conocer que el 21 por ciento de los entrevistados había sufrido acoso o ataques durante el año anterior y que el 29 por ciento se había planteado la posibilidad de emigrar.

Asia

Salvo en Japón, Taiwán, Singapur, Filipinas (excepto algunos episodios en Mindanao) y Camboya, el resto de países tienen distintos grados de violaciones de la libertad religiosa de las comunidades cristianas, musulmanas, hindúes y sijes.

Corea del Norte es la nación con más altos niveles de discriminación. Está prohibido profesar cualquier fe que no sea la de los semidioses gobernantes de la dinastía Kim. Le sigue China donde los controles sobre la religión son más metódicos y prácticamente totales, como demuestran las violentas campañas contra las comunidades de católicos, protestantes, budistas y musulmanes.

Otro factor que preocupa es el fundamentalismo, no solo de los musulmanes radicales, sino también el de hindúes y budistas rebeldes, que se manifestaron el año pasado con hechos violentos en Birmania y Sri Lanka. La crisis económica, la globalización y el crecimiento del laicismo en las ciudades son las principales razones de esta tendencia.

Con frecuencia los Gobiernos asiáticos también respaldan el fundamentalismo radical al no conseguir mantener la ley, este caso es muy común en Indonesia. Los políticos se aprovechan de esta tendencia para efectos electorales, explotando el tema religioso a expensas de sus contrincantes. También ocurre esto en India, Pakistán y Bangladés.

Las leyes anticonversión de la India, la ley de blasfemia de Pakistán y la incapacidad de Bangladés para frenar la violencia y la injusticia son ejemplos de la complicidad existente entre el Estado y los fanáticos religiosos.

Islam y Oriente Medio

En Arabia Saudí no existe la libertad religiosa pero en Omán se garantiza la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos y no admite discriminaciones por motivos de creencias.

De todos los países islámicos evaluados para este Informe, Arabia Saudí es el único que carece de Constitución y no admite libertad religosa, aunque, según la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido, se permite a los cristianos poseer una biblia exclusivamente para uso privado.

Turquía, por su parte, ha restringido enormemente la libertad de culto, reconociendo a los judíos, los ortodoxos griegos o los cristianos, pero limitando su acceso al empleo público. Los católicos y los protestantes carecen de estatus legal.

Irán merece una mención especial. Según su Constitución los cristianos y judíos disfrutan de libertad religiosa. La profanación de iglesias y sinagogas está notablemente ausente de las comunidades y sociedades chiíes. En este país, los continuos esfuerzos de reforma han puesto en funcionamiento fuerzas reformistas liberales que promueven los derechos humanos y la democratización de la república islámica a la vez que respetan la naturaleza del Estado chií.

Los países en los que se protege la libertad religiosa cuentan con un bastión contra el incremento del terrorismo. Las naciones que se niega sistemáticamente a esta libertad se hacen inestables y son presa fácil del extremismo y el terrorismo.

África

La situación, en términos generales, es optimista. En la mayor parte de los países de este continente los ciudadanos disfrutan el derecho a la libertad de culto. Existe, además, una tendencia fructífera al crecimiento de grupos interconfesionales de diálogo y acción social para combatir la violencia, especialmente en Camerún, Nigeria, República Centroafricana, Uganda, Zambia, Sudáfrica y Kenia, entre otros.

Lo que más preocupa es el crecimiento en los últimos dos años del fundamentalismo islámico encabezado por grupos como Al Qaida, en África septentrional y occidental; Boko Haram, en Nigeria y zonas circundantes; y Al Shabab, cuyo bastión es Somalia. La respuesta militar a estos grupos terroristas ha sido ineficaz.

Los casos de intolerancia religiosa han aumentado en Egipto, Libia y Sudán. El caso de Meriam Ibrahim, cristiana sudanesa condenada a muerte por apostasía y posteriormente puesta en libertad, suscitó gran interés en la comunidad internacional, pero otros casos similares han sido menos conocidos. Por ejemplo, Nadia Adel, mujer egipcia que en enero fue condenada a 15 años de prisión por haber vuelto a su fe cristiana original tras la muerte de su esposo. En Libia y Egipto, las comunidades cristianas, especialmente las iglesias coptas, han sufrido numerosos ataques.

La situación más crítica está en República Centroafricana. Tras la violenta campaña de ataques contra cristianos lanzada por los rebeldes musulmanes de Seleka, las milicias conocidas como “Antibalaka” respondieron con oleadas de venganza contra la minoría musulmana, lo que incluía la destrucción sistemática de mezquitas y duras campañas de limpieza étnica. El conflicto centroafricano ha adquirido un peligroso carácter de odio e intolerancia políticas.

Latinoamérica

Entre el 60 y el 90 por ciento de la población se define como católica y la Iglesia goza de un estatus especial en muchas de las Constituciones de estas naciones. No ocurre lo mismo en los países pequeños angloparlantes del Caribe, donde las Iglesias protestantes son mayoría.

En esta parte del mundo hay una diversidad religiosa mucho mayor de lo que se suele pensar. Por ejemplo, la población judía de Buenos Aires (Argentina) ronda las 200 mil personas, y la ciudad cuenta con una docena de sinagogas. Los musulmanes, por su parte, rondan el millón de habitantes, especialmente los que son descendientes de sirios y libaneses. Los seguidores de esta religión también llegan a 100 mil en Brasil.

Pero no todo es color de rosa. Los problemas están relacionados con las iglesias evangélicas cristianas que tienen restricciones en México y Cuba. Estas no pueden retransmitir programas u organizar actos religiosos sin permiso gubernamental. Lo mismo ocurre en Cuba, donde el Estado comunista sigue restringiendo la libertad de religión, aun cuando permite la libertad de culto.

En Venezuela, bajo el régimen populista autoritario, la hostilidad oficial contra la religión ha llevado a quejas de los obispos católicos por las expropiaciones, el acoso, la vigilancia de los dispositivos electrónicos (sobre todo las escuchas telefónicas) y el haber prohibido que los sacerdotes atiendan en hospitales y prisiones. En Ecuador, el Gobierno de Rafael Correa ha sido acusado de eliminar las capillas católicas de las prisiones y de retirar los crucifijos de los hospitales.

En Brasil, pese a que hay libertad religiosa tanto en las leyes como en la práctica, las minorías afrontan la intolerancia y, en ocasiones, la violencia. Caso concreto los practicantes de creencias sincréticas, como la umbanda y el candomblé, quienes han sufrido ataques por parte de evangélicos que les acusan de dar culto al demonio.

(vía wradio.com.co)

Cienciología convierte a Bogotá en punta de su expasión por Suramérica

Esta religión, que cuenta con cerca de 40.000 seguidores en el país, estrena moderna sede.
La sede de esta religión, una moderna construcción de 4.500 metros cuadrados, fue inaugurada hace un mes. En la foto, réplica de la oficina de su fundador, Ron Hubbard.
La cienciología, conocida por contar entre sus seguidores con Tom Cruise o John Travolta y convivir a veces con la polémica, convirtió a Bogotá en base de su expansión en Suramérica, al abrir en la capital colombiana su primera sede nacional de la región, a la que le seguirán Venezuela y Argentina.
Esta religión, que cuenta con más de 10.500 iglesias, misiones y grupos en más de 170 naciones del mundo, mira con interés a Suramérica, donde pese a la mayoritaria presencia de católicos (alrededor del 80 por ciento, según varias fuentes) se expande con rapidez.
Bogotá es el ejemplo. Sus modestas instalaciones, inauguradas en 1976, empezaron a quedarse pequeñas a partir del 2003, cuando contaban con 20.000 miembros. Una década más tarde, la cifra de fieles rozaba los 40.000, por lo cual la Asociación Internacional de Cienciologistas patrocinó una sede nacional para la Cienciología en Bogotá, de espectaculares dimensiones y única en la región, la cual abrió hace un mes.
"La Iglesia de Scientology de Colombia es actualmente la Organización Ideal Central no solo para el territorio colombiano, sino para toda Suramérica", explicó el reverendo Jonathan Rico, portavoz de la religión en América Latina.
El flamante edificio de 5.400 metros cuadrados cuenta con ocho plantas y está ubicado en la cotizada zona norte de Bogotá, donde jóvenes con impecables trajes ofrecen a los viandantes hacer el 'test' de personalidad gratuito.
La portavoz de la Cienciología en Colombia, Paola González, dijo durante un recorrido por las instalaciones que se trata de una pequeña parte de los más de 200 voluntarios de la religión, algunos de los cuales llevan hasta quince años vinculados a la organización.
Dentro del edificio se encuentran varias zonas de 'test' para "mirar en qué necesita ayuda", detalló González, que también enumera dos salas de ilustración, una capilla con capacidad para 200 personas, trece salas de curso y una librería, además de un curioso "centro de purificación", una suerte de sauna para los ya avezados.
El objetivo es, según sus palabras, que la persona elimine toxinas y "sea más activa, se quite todas esas cosas y de ahí en adelante empiece a manejar su mente y su espíritu".
Actualmente, en Colombia hay 10.000 personas activas en la cienciología, es decir, que toman cursos y se forman en sus creencias, un número que esperan aumentar 5,4 veces para final de este año, gracias a la mejor visibilidad de su nueva ubicación.
Pero Bogotá es solo el principio, "parte de un programa de expansión para toda Suramérica", como indicó Rico, quien subraya que Colombia es para la cienciología "la puerta de entrada para el cono sur".
"En próximos años abriremos una sede nacional para Venezuela, en Valencia, seguida de una más en Buenos Aires, con planes para continuar esa expansión con una iglesia nacional en San José de Costa Rica, La Paz, Quito, Lima y Santiago de Chile, así como dos sedes en Brasil, una en Río de Janeiro y otra en Sao Paulo", comenta.
Las obras, al menos en Valencia y Buenos Aires, están "prontas a comenzar en su fase de remodelaciones y construcción", y se prevé que podrían abrir el año próximo, añadió Rico. Ambas ciudades son, detrás de Bogotá, las que más miembros acumulan en Suramérica.
Valencia cuenta con 30.000 feligreses, simpatizantes y allegados, y Buenos Aires tiene 20.000, aunque si se mira el conjunto de Latinoamérica el país con más creyentes es México, con una cifra no precisada por el reverendo.
Dispuestos a despejar las dudas habituales y conquistar territorio a paso veloz, los portavoces de la
cienciología no se amilanan cuando son preguntados sobre sus posibilidades en una región en la que predomina el catolicismo y hay una fuerte implantación de iglesias evangélicas.
Y es que, argumentó Rico, la cienciología "no pretende cambiar la religión ni las creencias de nadie", y de hecho "muchas veces sirve para clarificar dichas creencias y le permite al individuo ahondar y ganar mucha mayor comprensión de lo que para él o ella significa Dios". Es decir, un complemento a la fe.
(vía Efe Bogotá)

martes, 11 de agosto de 2015

"La inteligencia artificial, al igual que la religión, es producto de nuestro cerebro"

Reflexionando sobre cómo los robots podrían afectar las religiones, Derek Beres, en su artículo publicado en Big Think, expresa la opinión de que la inteligencia artificial podría poner en tela de juicio los mismos fundamentos de las teologías y quizás dar como resultado un "enfoque más sensato" sobre el papel de la humanidad.

La respuesta obvia sobre si la destrucción del robot HitchBOT fue un asesinato es 'no', pero "¿cuánto tiempo vamos a poder contestar de esta manera mientras que se acerca la promesa de la inteligencia artificial?", se pregunta Derek Beres en su artículo publicado por el portal Big Think.  


En un reciente 'podcast' de Joe Rogan, el actor y cómico Duncan Trussell se acordó de haber discutido las consecuencias de la IA con un monje budista tibetano. A la pregunta sobre cómo afectaría la IA a la noción budista del karma y la reencarnación, el monje respondió que englobaría también el caso de la consciencia creada de manera artificial.
¿Nos ayudarán los robots con el eterno problema de la intolerancia, la violencia y la avaricia?
Al respecto, Beres opina que fue una respuesta por necesidad, ya que "una vez que lo hayas 'entendido', como lo hacen muchos practicantes religiosos y espirituales, entonces tienes que 'curvar' la realidad para adaptarla a la historia a la que te has suscrito". "Es más fácil meter disimuladamente un robot en una mezcla, que cuestionar la naturaleza de aquella creencia en primer lugar", expresa el autor. 
"La inteligencia artificial, como la religión, es producto de nuestro cerebro", opina Beres. En su opinión, utilizamos la imaginación para crear la mitología que, en caso de que se tome en serio, se convierte en culto. El culto, a su vez, altera el balance social y ora resulta marginado, ora consigue convencer a un gran número de personas de que su historia es válida. Entonces, se convierte en religión.
En su tiempo, Darwin creó un obstáculo para la religión, pero sigue siendo debatido hoy en día. La IA podría socavar aún más los fundamentos teológicos, opina el autor. De acuerdo con muchos credos, la conciencia es nuestro don especial, entonces "¿qué ocurre cuando otorgamos este don a otros?", se pregunta Beres. 
Con suerte, el resultado puede ser un "enfoque más sensato y racional a nuestra 'misión' aquí", expresa el autor. Además, todavía tenemos que luchar contra la naturaleza humana. ¿Qué dice la decapitación de HitchBOT sobre nuestra dimensión moral, que ha sido el corazón de las religiones?, se pregunta Beres.
Y si los robots se vuelven consientes, ¿nos ayudarán con el eterno problema de la intolerancia, la violencia y la avaricia, o también caerán víctimas de la creencia en una gran mano invisible que juega con su software? "Seremos entonces capaces de ver que hemos sido nosotros los que hemos estado inventando creencias todo el tiempo, y finalmente aceptaremos la responsabilidad por lo que hemos hecho aquí con nuestro tiempo?", concluye Beres con una pregunta retórica.

(vía actualidad.rt.com)

Matar por religión y nacionalismo

Dos graves ataques de fanáticos israelíes de ultraderecha sacudieron a ese país y al mundo. Una adolescente israelí murió por los puñaladas que recibió de un religioso judío durante una marcha gay y un bebé palestino falleció en el incendio de su casa causado por colonos judíos en los territorios ocupados

Horror. Un pariente de la familia palestina atacada junto al pequeño cuerpo sin vida del bebé que murió quemado.
Por Jorge Levit / La Capital 
Dos crímenes cometidos la semana pasada a manos de israelíes contra propios israelíes y también contra palestinos son la demostración cabal de que la mezcla de nacionalismo con fundamentalismo religioso, cualquiera se trate la confesión, es lejos lo peor y más peligroso en la historia de la humanidad. Todavía en el siglo XXI, en nombre de un Dios todopoderoso y la interpretación aviesa de las leyes religiosas, tan anacrónicas como restrictivas en muchos casos, se permiten las peores barbaridades que hacen retroceder a la civilización a la época de la Inquisición, por sólo citar uno de los momentos más oscuros del género humano.
En ese marco de brutalidad irracional, donde además se añaden distorsionados sentimientos patrióticos, un homofóbico ultraortodoxo judío de Jerusalén irrumpió con su vestimenta medieval en una marcha por los derechos de la comunidad gay y desató toda su furia delirante y asesina contra pacíficos manifestantes. Con un cuchillo hirió a seis personas, una de las cuales falleció pocos días después. La víctima mortal fue una adolescente israelí de 16 años que ni siquiera formaba parte de esa comunidad, sino que participaba de la marcha en favor de los derechos de sus amigos a vivir de la manera que habían elegido. El religioso criminal, cuya presencia en el lugar con ropas tradicionales increíblemente no llamó la atención de la policía, acababa salir en libertad luego de haber purgado una condena por un hecho similar ocurrido hacía diez años.
Un día después de este ataque, en un pequeño pueblo cisjordano cercano a Nablús, un grupo de colonos judíos incendió con bombas molotov la casa de una familia palestina que dormía en su interior y causó la muerte de un bebé de 18 meses y heridas gravísimas a un hermano mayor y a los padres de ambos. Los asesinos dejaron escrito en la pared de la vivienda un mensaje de una sola palabra: venganza, junto a la estrella de David.
Los colonos judíos, cercanos al medio millón en Cisjordania y el este de Jerusalén, ocupan ilegalmente tierras palestinas y permanentemente chocan contra la población árabe, que es mayoría en esa región conquistada por Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967.
Tanto Estados Unidos como la Unión Europea (particularmente Alemania, el más firme aliado de Israel) consideran la política de expansión israelí a través de esos asentamientos como absolutamente ilegal y que impide el desarrollo del proceso de paz con los palestinos.
Mientras los colonos y los sectores de la derecha israelí que los alientan se creen con derecho de establecerse en un lugar que consideran el gran Israel bíblico, un grupo de ellos se ha vuelto tan terrorista como quienes dicen combatir.
No hay diferencia ideológica –-no importa el volumen de casos– entre los grupos criminales fundamentalistas islámicos de la región, como Hamás, Yihad Islámica o Hezbolá, con los colonos que quemaron la casa de la familia palestina indefensa. E incluso es peor aún en términos filosóficos, porque significa un oprobio, una deshonra y traición a los valores humanistas del pueblo judío desarrollados a través de sus más de cinco milenios de existencia.
Con la misma energía que se condena la lluvia de miles de misiles que Israel ha soportado desde la franja de Gaza en los últimos años y los atentados suicidas dentro del país que han causado miles de víctimas, deberían impedirse esos ataques a los palestinos. Es imposible tolerar que un país civilizado y la única democracia de Medio Oriente no ponga fin a bandas criminales judías de ultraderecha.
Desde Israel. El líder de la oposición política en Israel, el laborista Isaac Herzog, junto a otras figuras públicas han pedido la detención de un rabino llamado Bentzi Gopstein y que se declare ilegal la organización fanática que lidera. El religioso se había pronunciado hace poco a favor de quemar iglesias cristianas en base a su particular interpretación sobre el pensamiento del filósofo medieval Maimónides relativo a las idolatrías. Herzog dijo que el rabino conduce una organización judía fanática, llamada “Lehava”, que propicia el odio entre las distintas religiones y creencias y pidió al gobierno combatir el terrorismo judío “con acciones, no con palabras y ahora”.
El periodista israelí Yossi Melman, especialista en temas de seguridad e inteligencia, escribió una columna para el diario conservador “Jerusalem Post” titulada “We must crush Jewish terrorism” (Debemos aplastar el terrorismo judío). Allí formula una seria advertencia: “Si el gobierno de Benjamín Netanyahu quiere que Israel continúe siendo libre, democrático y occidentalizado a pesar de las profundas divisiones entre la izquierda y la derecha, entre seculares y religiosos, entre israelíes y árabes israelíes y entre israelíes y palestinos, tiene que inmediatamente cambiar su forma de pensar, no mañana, sino hoy”.
En relación al ataque a la familia palestina, Melman asegura que en los últimos años ha florecido en el país un movimiento terrorista judío que ha incendiado 16 casas palestinas, mezquitas e iglesias y que sólo dos de esos incidentes han sido resueltos por la policía. Y agrega que es incomprensible que un Estado que ha luchado con éxito para derrotar al terrorismo árabe y palestino tenga dificultad para terminar con unos pocos cientos de terroristas israelíes y sus cómplices.
Una ONG israelí de derechos humanos llamada “Yesh Din” (www.yesh-din.org) asegura que el 85 por ciento de las denuncias de palestinos contra ataques de los colonos israelíes son archivadas sin investigación, pese a que en el último caso del crimen del bebé y ante la gran conmoción nacional e internacional, la policía detuvo a varias personas que integran grupos de ultraderecha, pero aún se desconoce si participaron en ese hecho.
El propio Israel ha sufrido a estos delirantes fanáticos. En noviembre próximo se cumplirán veinte años del asesinato del ex primer ministro israelí Yitzhak Rabin, premio Nobel de la Paz, a manos de un religioso judío ultranacionalista opuesto al proceso de paz y a los acuerdos de Oslo entre palestinos e israelíes. Su hermana, Rachel Rabin, se manifestó esta semana preocupada por la atmósfera de odio que germina en Israel y dijo que “la combinación de fanatismo religioso y nacionalismo han sido una faceta peligrosa a largo de la historia judía. Cuando se rompe el mandamiento más importante, no matarás, todos los demás mandamientos no tienen ningún valor”.
En una columna que se publicó en el diario “El País”, de España, titulada “Un espíritu maligno”, el escritor israelí David Grossman, lanzó una profunda autocrítica sobre el verdadero germen de toda esta situación: la ocupación de tierras palestinas por los colonos judíos, el crecimiento de la derecha en Israel y la interminable espiral de violencia entre palestinos e israelíes.
Grossman dice que “con una suerte de obstinada negación de la realidad, el primer ministro Netanyahu y sus partidarios se niegan a comprender en toda su profundidad la visión del mundo que ha cristalizado en la conciencia de un pueblo conquistador al cabo de casi cincuenta años de ocupación. Es decir, –explica– la idea de que hay dos tipos de seres humanos. Y de que el hecho de que uno está sometido al otro significa, probablemente, que por su propia naturaleza es inferior. Y esto lleva a que ciertas personas con determinada estructura mental arrebaten la vida a otros seres humanos con escalofriante facilidad, incluso cuando ese ser humano es un niño de tan solo un año y medio”.
En ese texto, Grossman también sostiene que desde hace más de medio siglo, “israelíes y palestinos no dejan de girar en una espiral de asesinato y venganza. En el curso de esta lucha, los palestinos han masacrado a centenares de niños israelíes, exterminado a familias enteras y cometido crímenes contra la humanidad. Pero también el Estado de Israel ha llevado a cabo acciones similares contra los palestinos utilizando aviones, tanques y armas de precisión”.
Dos caminos. No hay dudas que a esta altura de la tragedia que hace décadas padece esa región del planeta, la única solución es el establecimiento de dos Estados nacionales que compartan y hagan concesiones mutuas sobre el territorio en disputa en base a fronteras seguras.
Israel tiene, probablemente con otro gobierno, la posibilidad de encontrar una salida negociada con los palestinos moderados que fortalecería a los sectores democráticos de ambos pueblos para aislar a los fanáticos de uno y otro lado, que en el caso de los palestinos pretenden destruir a Israel y en el caso de los nacionalistas y colonos judíos quedarse con todas las tierras árabes. Dos despropósitos inviables.
El otro camino es la violencia a perpetuidad y el sacrificio de las familias israelíes y palestinas que sufren pérdidas irreparables a lo largo de los años, como un precio divino a pagar ante la imposibilidad de ponerle fin a la tragedia humana de un crónico conflicto.

ONU pide protección para escritores en Bangladesh tras asesinato de blogger

Hundreds of activists marched on Saturday to decry the culture of impunity in the country [Mahmud Hossain Opu/Al Jazeera]
Marcha ocurrida el sábado pasado pidiendo acción del gobierno para proteger los blogueros ateos.

La Organización de las Naciones Unidas ha pedida protección para escritores en Bangladesh, luego del asesinato de un reconocido blogger ateo de ese país en manos de extremistas islámicos.
De acuerdo con la Prensa Asociada, oficiales de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hicieron un llamado a autoridades de Bangladesh para que se aseguren de que ese tipo de violencia sea prevenida y que los responsables del ataque sean llevados ante la justicia.
Niloy Chottopadhay, de 40 años de edad y conocido por expresar sus creencias ateas, fue atacado y asesinado en su casa en la región de Goran, de la ciudad de Dhaka, en Bangladesh la semana pasada.
Chottopadhay también utilizaba en Internet los nombres Niloy Chowdhury y Niloy Neel, de acuerdo con la Prensa Asociada.
De acuerdo con reportes locales, Chottopadhay es el cuarto blogger secular asesinado aparentemente por grupos extremistas islámicos del país. Otros dos bloggers fueron asesinados en marzo y mayo de este año, según la Prensa Asociada.
“Grupos que de manera organizada se enfocan en voces críticas promueven una cultura de silencio y miedo,” dijo David Kaye, representante de libertad de expresión en un comunicado emitido desde Ginebra.
Imran H. Sarkar, líder de la Red de Bloggers y Activistas de Bangladesh, dijo al medio británico BBC que Chottopadhay expresó en diferentes entradas de su blog su oposición al extremismo.
“El era una voz en contra del fundamentalismo y extremismo y fue una voz para los derechos de minorías, especialmente los derechos de mujeres y los derechos de gente indígena,” dijo Sarkar.
Otros bloggers como Chottopadhay han sido asesinados en el pasado. Charles Haviland, de la BBC, dijo que Neel y otras dos víctimas anteriores eran ateos crecidos en la religión minoritaria hindú y no del Islam, la cual es predominante en Bangladesh.
Analistas han dicho que las cuatro víctimas reportadas estaban en una lista de 84 “bloggers ateos” publicada por grupos islámicos en el 2013, la cual fue circulada ampliamente.
En el caso de Neel, la policía dijo que un grupo de seis atacantes entraron en la casa de Neel a la fuerza. “Dos de ellos lo llevaron a un cuarto y lo asesinaron ahí. Su esposa estaba en la residencia pero fue llevada a otra habitación,” dijo el comisionado suplente de la policía, Muntashirul Islam.
A pesar de que Bangladesh tiene oficialmente leyes secular, el Islam es la religión estatal, y críticos han dicho que el gobierno de ese país ignora los ataques en contra de bloggers realizados por militantes extremistas.