viernes, 10 de febrero de 2012

El debate preelectoral en Estados Unidos hace foco en la religión y el matrimonio

La controversia creció desde que Obama ordenó, la semana pasada, que los empleadores –incluyendo a hospitales y universidades católicas– extendieran el seguro de salud a los métodos anticonceptivos

ANNA FIFIELD

Hasta ahora la carrera presidencial republicana se había concentrado en la economía. Con crecimiento lento y millones de estadounidenses todavía sin trabajo, los candidatos a la nominación del Partido Republicano buscaron presentarse como la persona más indicada para solucionar la situación.

Pero las cuestiones sociales –que durante décadas dinamizaron la política de este partido– volvieron al centro de la escena en la última semana, en medio de controversias sobre los métodos anticonceptivos y el aborto, la libertad religiosa y el casamiento entre personas del mismo sexo.

“Estas son cuestiones centrales para una parte sustancial de las bases republicanas. Están preocupados por lo que ven como la decadencia cultural de Estados Unidos”, dijo Bill Galston, un respetado analista político de la Brookings Institution.

Es probable que el foco en los temas sociales beneficie a Rick Santorum, quien el martes obtuvo una victoria clara en las elecciones internas en los estados de Colorado, Minnesota y Missouri. Santorum es un conservador duro en esos temas –se opone al aborto en todos los casos, incluido la violación y el incesto– y concentró sus esfuerzos de campaña en los cristianos conservadores. Sin embargo, ayer este católico que tiene siete hijos restó importancia al papel que tuvo su postura en sus victorias. “Nuestras cifras eran mucho mejores antes de que surgiera esta controversia”, declaró el candidato a Fox News.

De todos modos, los analistas sostienen que estos temas fortalecieron a Santorum ante su base conservadora.

La controversia creció desde que el gobierno de Obama ordenó, la semana pasada, que los empleadores –incluyendo a hospitales y universidades católicas– extendieran el seguro de salud a los métodos anticonceptivos, entre ellos la píldora del día siguiente. Además, coincidió con el fallo de un tribunal federal que declaró que la prohibición, respaldada por los votantes de California, al casamiento gay en ese estado es inconstitucional.
“Cuando los temas sociales se unen a cuestiones más amplias, como la libertad de conciencia, se hacen más grandes. Esto no es sólo sobre contracepción, sino sobre quién toma decisiones fundamentales”, señaló Mike Franc, de la Heritage Foundation, un think-tank conservador.

Los conservadores en temas sociales han jugado un rol decisivo en la política estadounidense y George W. Bush apuntó a ellos en sus exitosas campañas de 2000 y 2004. El foco que puso el Tea Party en el tamaño del gobierno y la cuestión del presupuesto los había relegado, pero el reciente debate reencendió las pasiones.

Al ver que Santorum avanzaba en las encuestas, Mitt Romney, que está al frente de la carrera por la nominación pero es acusado de falta de coherencia en temas sociales, trató –sin éxito– de ganarse a los conservadores esta semana. Se unió al coro de críticas contra las nuevas normas del gobierno sobre anticonceptivos, diciendo que son un ataque a la “libertad religiosa”, aparentemente para atraer a la derecha religiosa y a los centristas católicos.

Newt Gingrich, que arrasó en Carolina del Sur pero ahora tiene problemas con su campaña, no dedicó mucho esfuerzo a las elecciones de esta semana y se está reservando para el 6 de marzo, el llamado super martes en que votan diez estados.

(vía cronista.com)

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