miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Tiene sentido un templo ateo?

por Luis Alfonso Gámez

Recreación del Templo de la Perspectiva en el corazón de Londres. Imagen de Thomas Greenall.

El escritor Alain de Botton ha propuesto la construcción de un templo ateo de 46 metros de altura en el corazón financiero de Londres. “¿Por qué los creyentes tienen los templos más bellos de la Tierra? Ya es hora de que los ateos tengan sus propias versiones de las grandes iglesias y catedrales”, argumenta. Aboga por un edificio dedicado a “cualquier cosa positiva y buena”, como el amor o la amistad, y asegura que ya cuenta con donantes dispuestos a aportar la mitad del millón de libras que costaría la estructura hueca que ha idead el arquitecto Thomas Greenall. Un edificio cuyo techo estaría abierto al cielo y las paredes, decoradas con fósiles. Una torre en la que cada centímetro representaría un millón de años en la historia de la Tierra y una delgada línea de oro de un milímetro de grosor, situada a un metro de altura, la existencia de la Humanidad.

De Botton parte, a mi juicio, de la errónea idea de que no hay templos ateos, entendiendo como tales edificios dedicados a la promoción de la razón y el humanismo secular. Los hay y bellos sin salir de Londres, como apunté a Miguel Ayuso cuando me telefoneó para que diera mi opinión sobre el Templo de la Perspectiva, como ha llamado el filósofo a su propuesta. Ahí está Conway Hall, sede de la Sociedad Ética de South Place, una organización cuyos objetivos son “el estudio y la difusión de principios éticos basados ​​en el humanismo y el librepensamiento, el cultivo de una manera racional y humana de la vida, y el avance de la investigación y la educación en todos los ámbitos”.

El autor de Religion for atheists: a non-believer’s guide to the uses of religion (Religión para ateos: una guía no creyente a los usos de la religión, 2012) quiere con su torre desmarcarse expresamente de los ateos malos, los Richard Dawkins y Christopher Hitchens; pero a mí su propuesta me suena más a un intento de promoción de su libro que a otra cosa. Aún así, sigámosle el juego. ¿Hay necesidad de un templo ateo? No. Como ha replicado Dawkins, “los ateos no necesitamos templos. Creo que hay cosas mejores en las que gastar el dinero. Si quieres gastar el dinero en promover el ateísmo, podrías mejorer la educación laica y construir escuelas no religiosas donde enseñar el pensamiento crítico racional y escéptico”.

De Bottom también se confunde, a mi juicio, al considerar la belleza de catedrales, iglesias y otros templos, propiedad de los creyentes. Yo soy el primero que, cuando viaja, visita y disfruta de la estética de edificios religiosos y palacios, sin que ello suponga mi adscripción a ningún credo ni a la monarquía. He gozado de templos del Antiguo Egipto y de la Grecia clásica, de iglesias católicas y ortodoxas, de mezquitas… Toda esa belleza, desde la de los santuarios rupestres hasta la de la Sagrada Familia de Barcelona, la considero tan mía como de cualquier creyente. Y no siento ninguna necesidad de que haya catedrales ateas ni cosas parecidas.

Los templos de la razón y el conocimiento ya existen: son las bibliotecas, los museos de arte, de historia natural y de la ciencia, las universidades… y, por supuesto, edificios como Conway Hall. Lo ha dicho Andrew Copson, director ejecutivo de la Asociación Humanista Británica: “Las cosas que la gente religiosa obtiene de la religión -el asombro, la admiración, el sentido y la perspectiva- los no religiosos los obtenemos del arte, la naturaleza, las relaciones humanas…”. A los no creyentes no nos hacen falta templos para llevar vidas plenas.

(vía blogs.elcorreo.com)

Nota de Ateorizar: Le recomendamos escuchar el podcast 2.3 que sale esta noche para que escuchen nuestra opinión sobre este asunto.

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