sábado, 9 de junio de 2012

La oposición a la diversidad religiosa persiste en México

Según un estudio elaborado por el Conapred y la UNAM, un tercio de los integrantes de minorías religiosas en México se sienten discriminados

Indígenas evangélicas observan daños causados a un templo presuntamente por católicos en la comunicad de Chamula, Chiapas (Cuartoscuro/Archivo).
Indígenas evangélicas observan daños causados a un templo presuntamente por católicos en la comunicad de Chamula, Chiapas (Cuartoscuro/Archivo).

(CNNMéxico) — El 28% de las personas que pertenecen a una minoría religiosa en México considera que son discriminados o rechazados y que son objeto de burlas y falta de respeto debido a su fe.

Un estudio dado a conocer este viernes por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) concluyó que en los estados de Tabasco, Veracruz, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala —donde habita el 18% de la población—, es donde existe mayor cantidad de personas con creencia religiosa diferente a la católica, dicho sector además, considera que es debido a su fe que sus derechos no han sido respetados.

El estudio cita datos del Censo de Población y Vivienda 2010, que indica que el 82.7% de los mexicanos se considera católico y 10% diferente o parte de una minoría al pertenecer a otra religión; 4.6% se declara no religioso.

Los grupos religiosos no católicos, si bien desean en general ser tratados de forma igual a la mayoría, también quieren preservar las características fundamentales que los distinguen en su fe, pero son sujetos a discriminación debido a "una fuerte base histórica que ha permeado en todos los niveles sociales”, afirma Ricardo Bucio Mújica, presidente de Conapred, en el texto de presentación del informe.

“Vivir en el México del siglo XXI y profesar una religión diferente a la mayoritaria aún es peligroso para muchos compatriotas en diversas comunidades de nuestro país”, considera Rebeca Montemayor López, pastora bautista Shalom e integrante del Centro de Estudios Ecuménicos y de la Asamblea Consultiva del Conapred.

“Entramos aquí al terreno de la discriminación, de separar, juzgar, excluir, violentar, impedir a las minorías a ejercer sus derechos y su libertad de conciencia”, agrega Montemayor en el texto introductorio al estudio.

Un factor de división

Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (ENADIS) 2010, cuatro de cada 10 personas que profesan una religión distinta al catolicismo consideran que su creencia es un factor de división o segregación en la comunidad, mientras que el 35% de la población en general piensa que la religión provoca una separación entre la mayoría católica y las minorías religiosas. Este hecho confirma “la persistencia de un pensamiento que se opone a la diversidad religiosa”, asegura Bucio.

Sin embargo, según Montemayor, hay algunos datos optimistas: solo el 24% de la población no aceptaría que en su casa vivieran personas de una religión diferente, una baja respecto a los datos del anterior estudio, la Enadis 2005, que registró 36.2% de rechazo.

El estudio reveló que el 63% de los mexicanos cree que las autoridades escolares deben respetar las creencias de niñas y niños cuya religión les prohíbe saludar a la bandera, mientras que el 25% considera que se les debe educar para cumplir con sus deberes patrios y solo el 9% cree que se les debe obligar o expulsar de la escuela.

El sur de México, con más problemas religiosos

Según Montemayor, donde existe mayor persecución a profesantes evangélicos y de otras creencias es en los estados de Hidalgo, Chiapas y Oaxaca, “la cual se manifiesta en opresión y expulsión de sus comunidades, así como en la negación de los servicios públicos y el impedir el acceso de niños y niñas a las escuelas”.

El estudio también indica que más de seis de cada 10 mexicanos consideran que, si la mayoría católica de una comunidad decide que protestantes no deben vivir en su comunidad, las autoridades deben defender los derechos de las personas no católicas; en tanto que un 19% opina que los protestantes deben ser expulsados.

También resalta que los integrantes de minorías religiosas son más tolerantes a la idea de que personas del mismo sexo contraigan matrimonio: mientras que el 67.8% de la población en general no se opone a que las personas del mismo sexo contraigan matrimonio, entre quienes pertenecen a minorías religiosas dicho porcentaje alcanza el 72.9%.

La encuesta fue realizada con el apoyo del área de Investigación Aplicada y Opinión del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, entre el 14 de octubre y el 23 de noviembre de 2010, en 13,751 hogares de las 32 entidades federativas del país, en 301 municipios. Tiene un 95% de confianza y un margen de error de 1.1%.

(vía mexico.cnn.com)

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