domingo, 14 de octubre de 2012

EU ELECCIONES: La confesión religiosa, en segundo plano

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Cerca de Washington DC, se encuentra la Catedral Mormona de la ciudad a la que acudirá Mitt Romney, si finalmente llega a la Casa Blanca el próximo noviembre.
Washington, EU.- John F. Kennedy ha sido, hasta el momento, el único presidente de EU no protestante, aunque bien es cierto que tuvo que dejar claro ante los estadounidenses que por delante de su catolicismo estaba el país.

Sin embargo hoy, casi 50 años más tarde, las diferencias religiosas entre los dos candidatos a la presidencia apenas han sido objeto de debate, pese a que un 90 por ciento de los ciudadanos considera la fe como un importante eje en sus vidas, según apunta el profesor de teoría política en la American University Alan Levine.

"El asunto más importante a considerar sobre la religión en Estados Unidos es que nunca, desde la fundación del país, la iglesia ha controlado al gobierno, ni el gobierno a la iglesia, y como resultado de aquello, la religión floreció en el país", explica.

Levine subraya que esta circunstancia puede parecer "paradójica", pero en el fondo es "el secreto" de la fuerte presencia de la religión en la esfera pública estadounidense, donde se profesan decenas de creencias, aunque el protestantismo, con sus variantes, es la más común.

"Es una relación indirecta. Pero un gran porcentaje de los ciudadanos estadounidenses es altamente evangélico, conservador, cristiano o fundamentalista, lo cual tiene una fuerte influencia en el Partido Republicano, y algo menos en el Partido Demócrata", opina Christopher Arterton, profesor de gestión política de la Universidad George Washington.

La campaña electoral de 2012 apenas ha abordado la confesión religiosa de ambos candidatos, y ellos han preferido obviar su fe en sus apariciones políticas.

Mitt Romney, candidato republicano y de confesión mormona, no permitió a los medios, hasta bien avanzada la campaña, que pudieran seguirle a él y a su familia asistiendo a los oficios dominicales de su iglesia, la de Jesús de los Santos de los Últimos Días.

¿EL PRIMER PRESIDENTE MORMÓN?

De llegar a la presidencia, Romney se convertiría en el primer presidente mormón en la historia del país, algo que hace algunos años podría haber supuesto un obstáculo mayor para el exgobernador de Massachusetts, pero que hoy ha pasado a un segundo plano.

"Romney se presentó cuatro años atrás como aspirante y no tuvo éxito, seguramente su mormonismo tuvo que ver. Pero Joe Biden -actual vicepresidente- es católico romano, como lo es Paul Ryan -candidato republicano a la vicepresidencia-, y ahora parece que este asunto se ha dejado a un lado. Ojalá ocurra pronto con las mujeres", deseó Arterton.

En las elecciones primarias, la fe del candidato republicano podría haber influido más entre las bases, coinciden ambos expertos, porque el Partido Republicano cuenta con un fuerte núcleo evangélico que rechaza la autodenominación de los mormones como cristianos porque no creen en la Santísima Trinidad.

"Las personas más escépticas acerca de la fe de Romney son los evangélicos más fundamentalistas, pero su alternativa es el presidente Obama, así que aunque tengan alguna preocupación respecto a ese tema, prefieren obviarlo ante la opción de votar por el actual presidente", explicó Levine.

Pero una vez superado ese escollo, Romney puede convertir su mormonismo en un elemento a su favor, y es que, "en general, los mormones son una comunidad muy exitosa, que se ajusta al prototipo de vida admirada por los estadounidenses".

"Una de las cosas más importantes para aquellos que están considerando votar a Romney es que su vida parece intachable en términos personales, es padre de familia numerosa, su vida es muy exitosa, y tiene un prototipo americano de vida familiar plena", subrayó Arterton.

Don Olsen, director del Centro de Visitantes de la Catedral Mormona de Washington explica que la familia es para ellos la unidad básica de la sociedad, como también lo es de la iglesia.

"Es algo más que cultural para nosotros, es también religioso. Creemos que las familias pueden estar juntas como una unidad para siempre. Creemos que cuando un matrimonio tiene lugar en este lugar -dice mirando hacia la catedral- el matrimonio es a tiempo completo y para la eternidad".

"Y los niños que nacen de ese matrimonio están con sus padres por toda la eternidad. Así que para nosotros la iglesia es extremadamente importante, como la unidad básica de la sociedad y de la cultura, pero también tiene un profundo significado religioso", insiste.

Según explica Olsen, la clave de su presunto éxito está en que su propia religión busca la excelencia.

La fe de Obama fue un tema polémico en las elecciones de 2008, cuando su exreverendo, Jeremiah Wright, pronunció incendiarios discursos contra la raza blanca y la clase adinerada.

El entonces aspirante a la Casa Blanca, tuvo que salir a condenar las palabras del reverendo, que casó al actual presidente, bautizó a sus dos hijas y fue artífice del título de su libro "The Audacity of Hope" (La audacia de la esperanza).

Desde entonces, Obama se ha cuidado mucho de sacar a relucir su fe religiosa, tanto así que en una reciente encuesta de Gallup reveló que sólo el 34 por ciento de los estadounidenses saben que el presidente es cristiano protestante, mientras que un 44 aseguran no saberlo, y el 11 por ciento afirma que es musulmán -en su mayoría republicanos.

"El tipo de fe que profese el presidente ya no importa tanto, aunque no creo que un musulmán confeso pudiera llegar a un cargo público a nivel nacional", puntualizó el profesor de la Universidad George Washington. Sin embargo, los valores y la espiritualidad siguen siendo un pilar fundamental para que los estadounidenses vayan a las urnas, concluyó Arterton.

DESTACADOS:

* La campaña electoral de 2012 apenas ha abordado la confesión religiosa de ambos candidatos, y ellos han preferido obviar su fe en sus apariciones políticas.

* "El asunto más importante a considerar sobre la religión en Estados Unidos es que nunca, desde la fundación del país, la iglesia ha controlado al gobierno, ni el gobierno a la iglesia, y como resultado de aquello, la religión floreció en el país", explica el profesor de teoría política en la American University Alan Levine.

* Romney puede convertir su mormonismo en un elemento a su favor, y es que, "en general, los mormones son una comunidad muy exitosa, que se ajusta al prototipo de vida admirada por los estadounidenses", apunta Levine.

(vía vanguardia.com.mx)

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