lunes, 3 de diciembre de 2012

El proyecto de Constitución egipcio deja la 'sharia' como principal fuente de derecho

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Protestas contra Mursi a las puertas del Constitucional en el sur de El Cairo. Imagen: Reuters

Marcos Suárez Sipmann

La Asamblea Constituyente egipcia, dominada por los islamistas, comenzó a votar el jueves uno por uno los 234 artículos del proyecto de nueva Constitución. La maratoniana sesión de votación, de casi 19 horas y transmitida en directo, empezó el jueves por la tarde y concluyó en la madrugada del viernes.

El día anterior se había anunciado por sorpresa la votación del proyecto, bloqueado desde hacía varias semanas tras la retirada de los miembros no islamistas. El hecho se produjo en medio de la peor crisis política desde que el presidente, Mohamed Mursi, asumiera el poder en junio.

La anterior Constitución fue abolida por los militares después del derrocamiento del régimen del expresidente Hosni Mubarak hace casi dos años. La Asamblea Constituyente fue formada por el parlamento postrevolucionario controlado por los partidos islamistas.

Inicialmente la Asamblea Constituyente estuvo integrada por 100 personas. Sin embargo, más tarde la abandonaron 21 representantes de las Iglesias cristianas y de varios partidos liberal-demócratas, al declarar que no expresa los intereses de todas las capas sociales y fuerzas políticas del país.

El proyecto, aprobado por unanimidad, será sometido ahora al presidente Mursi para su ratificación. La votación se vio interrumpida en reiteradas ocasiones por las disputas en torno a varios de los artículos, que fueron enmendados en el mismo lugar en el que se estaba celebrando el proceso. Los principales enfrentamientos tienen que ver con la sharia, la ley islámica en la legislación egipcia, la condición de la mujer y algunas libertades públicas. La oposición se negó a participar en la votación del proyecto de nueva Ley Fundamental.

El artículo de la sharia, uno de los más polémicos, fue ratificado en las primeras votaciones de artículos de la nueva Carta Magna. Había sido uno de los principales motivos de disenso durante la etapa de redacción del texto.

Los principios de la sharia

Se mantiene la referencia a los "principios" de la sharia o ley islámica, que se mantuvo en la redacción de la Constitución anterior, de 1971. Concretamente, el artículo 2 del proyecto prevé que los "principios de la sharia" son la "principal fuente de la legislación". Es una formulación bastante consensuada en Egipto, que significa que la ley islámica no es la única fuente de derecho. Finalmente, los islamistas más estrictos de la Asamblea retiraron su exigencia de que la estricta interpretación de la sharia determine la nueva Constitución. Así pues, el artículo 2 no exige observar estrictamente el Derecho Musulmán, si bien obliga a atenerse a sus principios.

Otra cuestión polémica ha sido la referente a la libertad religiosa, que señala que los cristianos y los judíos podrán acogerse a su religión en determinadas cuestiones. Este apartado ha sido ratificado con cuatro objeciones.

Liberales y activistas de derechos humanos temen que se vea reducida la libertad religiosa. Unos 23 grupos locales rechazan el borrador, alegando que "no representa la diversidad cultural, religiosa, étnica y política de la sociedad egipcia".

En efecto, el artículo 43 garantiza la libertad de creencias en general, pero la libertad de culto sólo a las "religiones divinas", es decir el islam, el judaísmo y el cristianismo. Se vería afectada la minoría bahai, una religión surgida del islam, e incluso los musulmanes chiíes, que no gozarían de los mismos derechos que los grupos religiosos reconocidos.

También ha obtenido cuatro objeciones el artículo 4, el que reconoce a la Universidad de Al Azhar como una institución islámica independiente responsable de las enseñanzas islámicas en Egipto y el resto del mundo. Este centro está considerado como la institución suní más importante del mundo.

Otros de los motivos de preocupación giran en torno a los artículos centrados en los derechos de las mujeres y la libertad de expresión. "Hay algunos artículos que van en línea con las demandas revolucionarias; mas otros son desastrosos, como el que prohíbe los insultos, lo que podría ser utilizado contra los periodistas que critiquen al presidente", ha dicho el activista pro Derechos Humanos, Gamal Eid.

Cambios en el sistema de gobierno

El texto final de la Carta Magna contiene además cambios históricos en el sistema de Gobierno. Se establece un nuevo procedimiento de elección del Jefe de Estado, cuyo mandato será desde ahora de cuatro años pudiendo ser reelegido una sola vez.

Se incluye un cierto grado de supervisión sobre el Ejército, aunque la oposición ha asegurado que está muy lejos de ser suficiente. Entre las atribuciones que mantiene el Ejército está que el ministro de Defensa deberá pertenecer a las Fuerzas Armadas y será elegido para el cargo por los propios militares. Por otra parte, autoriza a la Justicia militar a juzgar a civiles en casos "excepcionales" en que se produzca un "perjuicio al Ejército".

Asimismo, se instituye un nuevo Consejo Nacional de Defensa que integrará a los principales cargos civiles políticos y militares del país y que tendrá competencia para controlar los presupuestos militares y opinar sobre las leyes que afecten al Ejército.

Tras las manifestaciones y la violencia de los últimos días, se prevé un escenario de más confrontaciones. El político y Nobel de la Paz, Mohamed ElBaradei, afirmó que en Egipto -cada vez más polarizado- existe actualmente el peligro de una guerra civil.

(vía ecodiario.eleconomista.es)

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