miércoles, 4 de junio de 2014

Latinos en EEUU: entre el ateísmo y los espíritus

Muchos hispanos en EEUU no profesan una religión pero sí creen en los amuletos

David Valle, estudiante de doctorado en ciencias biomédicas, en su trabajo en el Centro de Investigaciones del Cáncer en el Mount Sinai Hospital, dice que sólo cree en los hechos comprobables y defiende su postura pese al rechazo de los creyentes.

Foto: EDLPMariela Lombard
Por: Zaira Cortés/EDLP

Nueva York — Nacido en el seno de una familia religiosa y tradicionalista en Cuernavaca, México, David Valle (27) opta por el ateísmo. El estudiante de doctorado en ciencias biomédicas sólo cree en los hechos comprobables y defiende su postura pese al rechazo de los creyentes.
"Ser ateo no me hace satánico. Sería ridículo no creer en Dios pero sí en el diablo. Imperan los prejuicios, muchos fieles asumen que no creer es no tener una guía moral", explicó el científico residente de East Harlem, quien llegó a la ciudad hace tres años.

"El apego a la ley, la constitución y convenciones de derechos humanos definen mis acciones. La moral y la ética son independientes a la religión".

El especialista en fisiología celular explicó que al declararse ateo, dos reacciones son comunes entre los creyentes promedio.

"Muchos asumen mi ateísmo como un ataque personal", indicó. "Los católicos no intentan evangelizarme, pero fieles de otras iglesias toman como tarea personal convencerme de que estoy en un error".

Valle dijo que en su experiencia pocos fieles son respetuosos, pese a que él declara mostrar apertura y tolerancia. Por otro lado, grupos que se definen como progresistas o de izquierda aceptan sus cuestionamientos acerca de la religión como institución, pero no los de la existencia de Dios.

El estudioso explicó que fue bautizado y acudió al catecismo en la infancia. Su interés en un ser supremo lo llevó a analizar la biblia, pero algunos relatos del antiguo testamento que calificó como "crueles" le generaron más dudas que fe.

"No encontré lógica en las premisas acerca de la existencia de Dios. Me cuestioné si creía en un creador por convicción o porque mis padres creían", indicó. "Mis posiciones dificultan la convivencia con mi familia. Estoy obligado a no expresar mi opinión para no provocar molestia".

Valle enfatizó que el concepto de Dios perdura, pese al progreso en ciencia y tecnología, porque impera el sufrimiento y el deseo de ser reconfortado. "Hay gran temor a la muerte, de ahí se desprende el anhelo de una vida eterna que perpetúe nuestra existencia", dijo, y aseguró que no creer es liberador.

"Si no hay otra vida y si no hay nadie a quien pedirle, entonces es nuestra responsabilidad acabar con las injusticias y aliviar el dolor de los demás. Cada día es único".

Brooke Cerda, una activista transgénero de Queens, coincide con la postura de Valle, pero su ateísmo también está ligado al rechazo de algunas iglesias.

"Los tratados de derechos humanos acogen la diversidad, pero no así muchas iglesias que profesan el amor al prójimo. ¿Porqué ser transgénero me excluye de ese amor?", cuestionó.

Según un informe del Centro Pew de Investigaciones, el 18% de latinos en Estados Unidos asegura que no profesa ninguna religión.

De acuerdo con Pew, estimar estadísticas de ateos es complejo. Latinos que se declaran ateos también dicen creer en Dios o en un espíritu universal, y por otro lado hay quienes se identifican con una religión y afirman no creer en dios.

(via www.laopinion.com)

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