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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Botella monta una lección de catequesis de dos millones de euros por encargo de Rouco

Inauguración de la exposición 'A su imagen, arte, cultura y religión', en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa. (EFE)

Inauguración de la exposición 'A su imagen, arte, cultura y religión', en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa. (EFE)

“Casi todos los actos que hacemos cada día dependen de los más de 20 siglos de presencia católica en nuestras vidas”, esa es la intención que ha guiado a Isidro Bango Torviso, profesor de historia del arte en la Universidad Autónoma, especialista en románico y prerrománico y comisario de la exposición Arte, cultura y religión, en el Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez. El Ayuntamiento de Madrid acoge esta particular visión “de carácter catequético”, en la que se repasan los aspectos más significativos de la historia de la teología católica en un espacio público de un Estado aconfesional (desde 1978). “Pretendo que los visitantes de la exposición se den cuenta de dónde proceden los grandes tópicos de nuestra civilización”, ha destacado el comisario para subrayar los elementos que, a su parecer, son propios de la sociedad española.

La muestra “de carácter catequético” repasa los aspectos más significativos de la historia de la teología católica en un espacio público

Para hacer realidad esta campaña de propaganda católica, se ha contado con el empeño y el apoyo del empresario Juan Miguel Villar Mir, que figura como presidente del comité organizador de la Fundación Madrid Vivo, creada en 2007 para reforzar las actividades de la JMJ. Su presidente, Javier Cremades, apunta a este periódico que esta será la primera de una nueva versión de las Edades del hombre.  

“Fue a raíz de la visita del Papa Benedicto XVI, en la que FCC y OHL pagamos el altar de Cuatro Vientos, cuando Rouco nos reunió a un grupo de empresarios, quería que invirtiésemos en la sociedad. Una de las propuestas que hizo en  aquella cita fue esta exposición”, explica a El Confidencial, subrayando el deseo del cardenal arzobispo emérito de Madrid.

¿Propaganda o arte sacro?

Durante la rueda de prensa, a pregunta de este diario, explicó que el presupuesto de la muestra asciende a “casi dos millones de euros” y la cifra fue confirmada por la Fundación Madrid Vivo. Villar Mir indicó a El Confidencial que recuperará 500.000 euros en aportación de los patrocinadores. En la sombra del proyecto se encuentra el ex secretario de Estado de Cultura Miguel Ángel Cortés, nombrado vicepresidente del comité. Iglesia, política y empresa, en una exposición de “arte sacro”.

El comisario explica a la reina Sofía la muestra, durante la inauguración. (EFE)El comisario explica a la reina Sofía la muestra, durante la inauguración. (EFE)

“Me propuse que no costara ni un euro al contribuyente ni a la Iglesia”, ha dicho Villar Mir. Sin embargo, de cada entrada (7 euros) que se venda -durante los próximos cinco meses que permanecerá abierta al público-, la organización se queda con el 90% y el resto para el Ayuntamiento, que aceptó la exposición en cuanto se la propusieron, tal y como indica a este diario Tono Martínez, director de la institución pública. Villar Mir espera que cerca de 200.000 visitas pasen por el centro, lo que podría dejar un beneficio próximo al millón de euros.

La organización de la muestra se queda con el 90% de las entradas y el resto para el Ayuntamiento

Antonio María Rouco Varela tiene un espacio destacado en el catálogo (el material científico de la muestra) para aclarar que “la exposición que se inaugura recoge precisamente una serie de obras de arte que explicitan la doctrina cristiana y la religiosidad de los españoles en el discurrir de la historia”.

El mensaje antes que el genio

Por si quedaba alguna duda del acto de fe propagandística añade: “El elenco representados en la muestra asegura la belleza de las obras. Pero es mucho más importante el hecho de que estos artistas no solo ilustran una imagen o representan una historia con arte magistral, sino que contribuyen a conmover nuestra alma con personajes y sucesos admirables de lo que se ha llamado historia sagrada”.

Ana Botella también tiene su minuto de gloria en el catálogo para comentar los motivos por los que una exposición de este calado alcanza en un espacio público: “La Iglesia animó a los mejores artistas de cada momento a ilustrar las obras más hermosas con un mensaje piadoso”. Donde dice “animó” hay que sustituir por “contrató”. También destaca el “papel decisivo de la Iglesia” en la conservación del patrimonio cultural, “que se atesora cuidadosamente en catedrales”. Imaginamos que no se refiere al robo y polémica del Códice Calixtino.

Rouco Varela aclara que es mucho más importante el mensaje de la 'historia sagrada' que la maestría de los artistas

Javier Cremades, que da voz a esta iniciativa de empresarios relevantes del IBEX a favor de la Iglesia, explica que cualquier iniciativa ciudadana debe ser escuchada por los poderes públicos, sin discriminar a nadie, siempre y cuando su interés esté garantizado. “España no es un país musulmán, ni judío, es de raíz católica. No es una exposición confesional, es cultural y artística, que está centrada en el arte sacro”.

Un servicio social

Es más, el dueño de OHL agradeció públicamente a la alcaldesa, Ana Botella, su implicación y colaboración en la puesta en marcha de la exposición e insistió en la idea de que no es una cita sólo para católicos: “Estamos haciendo un servicio a la sociedad española, creyentes y no creyentes. Es de interés general porque el catolicismo transmite la idea de que todos los hombres son iguales, la esencia de la democracia. El impacto de la religión católica en la sociedad es tan importante como la Grecia de Pericles o más”, añadió el entusiasmado el constructor mecenas del arte eclesiástico.

Los elementos comunes y cotidianos en nuestras vidas, a los que se refiere el comisario, quedan reflejados en las diferentes estaciones en que se ha divido el recorrido: en el inicio “se aborda la creación del hombre”, es decir, Antiguo Testamento, donde se suceden “hechos legendarios que dejan huella en las civilizaciones del momento, como la expulsión del Paraíso, el diluvio universal y el éxodo”.

La organización ha reunido 100 obras procedentes de 22 diócesis españolas (cerca del 90% de los préstamos es de la Iglesia), colecciones públicas y privadas, en la que se recorren diez siglos de arte pagado por la Iglesia católica.  Entre las firmas que se han recuperado para formar parte del envoltorio catequético aparecen Velázquez, Goya, Murillo, Zurbarán, El Greco, Rubens, Tintoretto, Alonso Cano, Ribera, Gregorio Fernández o Pedro Berruguete.

Golpe mortal a la ciencia

Siete partes y 14 salas dedicadas a la Creación, Antiguo y Nuevo Testamento, la Iglesia de Pedro y Pablo, Padres de la Iglesia y Juicio Final. Las obras iluminan las salas dedicadas a Adán y Eva y el Paraíso perdido; De Babel a Pentecostés; Abraham, padre de los pueblos; Mujeres en la Biblia; Ángeles, mensajeros de Dios; De la vara de Jesé a la Virgen María; El Jesús de los Evangelios; Padres y doctores de la Iglesia…

La exposición pasará a los manuales de la museografía como un golpe mortal a la ciencia y a favor de la divulgación de la moral cristiana

Los ángeles protagonizan uno de los momentos más esclarecedores de las intenciones propagandísticas de una muestra que convierte el arte en un álbum de cromos del catolicismo. Esa era la propuesta original de los clientes clericales, pero los historiadores y su ciencia priorizan al genio sobre el motivo. Así puede comprobarse en la exhibición laica de estos contenidos en un museo como El Prado.

Lamentablemente, el envoltorio diseñado por el historiador Bango Torviso pasará a los manuales de la museografía como un golpe mortal a la ciencia y a favor de la divulgación de la moral cristiana. Cualquier recurso científico de los museos es tratado aquí para hacer proselitismo del “tesoro sagrado”. De hecho, este periódico ha podido saber que el primer comisario propuesto para esta tarea, Pablo Melendo (comisario de la muestra dedicada a Casa Alba, en Centrocentro Cibeles), declinó la oferta tras comprobar que el lado “humanista” del catolicismo no interesaba tanto como el del catecismo. 

Por último, el presidente de Madrid Vivo dejó su punto de vista sobre las polémicas cerillas del Museo Reina Sofía, de las que opina que “en el siglo XXI no es un acierto exponer una obra que recuerda a cosas que molestan a una parte de la población y que anima a otras, es un desatino”. Cremades dice que el arte debe ser provocador, pero sin ofender. “Todo lo que sea atentar contra las convicciones de los ciudadanos lo considero innecesario”. 

(vía elconfidencial.com)

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