sábado, 29 de noviembre de 2014

Los tres sacerdotes y el profesor de religión llevaban un mes preparando su defensa

Los cuatro imputados en el caso ‘Romanones’, tres sacerdotes y un profesor de religión, declararon el martes en sede policial tras ser arrestados 24 horas antes y el miércoles lo hicieron en el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada, un mes después de estar preparando su defensa con su abogado particular Javier Muriel, perteneciente a un despacho marbellí que también defendió a personas imputadas en el caso Malaya.

No solo prepararon su defensa a fondo con suficiente antelación, sino que el pasado lunes por la mañana, cuando fueron arrestados en el chalé de PinosGenil, utilizado como residencia esporádica y como centro de actividades del grupo bautizado en el seno de la Iglesia granadina como el clan de los ‘Romanones’, daba la impresión de que estaban esperando a la Policía Nacional para ser detenidos. Los cuatro estaban juntos y desde días atrás se hizo ‘vox populi’ la inminente detención de los ahora imputados. En aquel momento, había otras cuatro personas en esta casa de la urbanización Los Pinillos.

El miércoles salieron en libertad con cargos, uno de ellos tras eludir la prisión al abonar una fianza de 10.000 euros. Tienen una orden de alejamiento de las presuntas víctimas durante seis meses.

La preparación de la defensa del caso comenzó el 29 de octubre, un día después de que sufrieran un robo en esta casa de PinosGenil. De allí se llevaron un ordenador, una tablet y una bolsa con monedas. Los ladrones forzaron la puerta de la vivienda, que en ese momento se encontraba vacía.

El director general de la PolicíaNacional, IgnacioCosidó, dijo ayer que será la autoridad judicial la que determine si hay más detenciones o no en el caso de los supuestos abusos sexuales en Granada, cuya investigación «está judicializada». «Por el momento no tenemos más novedades y no le puedo decir si se esperan más detenciones porque dependerá de la autoridad judicial», dijo en declaraciones efectuadas a Europa Press en la localidad malagueña de Estepona.

El abogado de los cuatro imputados, Javier Muriel, mantuvo ayer la «inocencia» de sus clientes. «No les cabe en la cabeza. Para ellos todo esto es mentira, no hay capacidad ninguna de interpretación», incidió ayer el letrado, quien ha señalado que a partir de ahora empezarán a presentar las pruebas de descargo que obran en su poder como defensa en esta causa, sobre la que continúa decretado el secreto de sumario. Por su lado, el abogado del primer denunciante, Jorge Aguilera, volvió a reincidir en que su cliente mantiene su confianza intacta en la justicia y espera el levantamiento del secreto de sumario para personarse en la causa como acusación particular, algo que aún no ha podido hacer. La asociación Prodeni –Pro Derechos del Niño– también ha manifestado su intención de personarse como acusación popular.

Por último, señalar que además de los tres sacerdotes, el profesor de religión ha sido apartado de sus funciones docentes.

(Via ideal.es,

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