viernes, 5 de diciembre de 2014

''Soy ateo con reservas''

El director británico Ridley Scott ha presentado en Madrid su nueva megapelícula. Exodus, dioses y reyes es una historia épica que intenta actualizar, al menos técnicamente, la historia bíblica de MoisésAlberto Iglesias, que ha compuesto la banda sonora, la actriz María Valverdeque interpreta a la mujer de Moisés, y el gran protagonista de la cinta, Christian Bale. Los tres han mostrado su admiración y agradecimiento por haber rodado con el veterano director, artífice de películas como Blade Runner, Thelma y Louise, Gladiator o Alien. Hasta el propio Scott, escueto y distante, ha bromeado al respecto:"Me encanta trabajar conmigo mismo". 

Es la única broma que se ha permitido en una rueda de prensa en la que el británico ha evitado cualquier pregunta peliaguda. Nada de cuestiones políticas, a pesar de que el filme tiene varias referencias al Estado de Israel, al fanatismo religioso y a la fuerza del liderazgo político.

"¿Desde cuándo la política está separada de la religión?" Contestaba tajantemente.

Y nada de hablar de sus declaraciones en la revista Fotogramas en las que llamaba "agonías" a Javier Bardem. Más dispuesto se ha mostrado a hablar sobre sus creencias religiosas: "soy ateo, pero tengo mis reservas", ha concluido un relato de su infancia en la que odiaba ir a misa.

Ridley Scott muestra en Exodus un gran despliegue visual y técnico con el que describe las siete plagas, la ola que asola el mar Rojo, o la creación de las batallas y los palacios egipcios. "No hubiera podido hacer la película sin la unidad de rodaje española", reconoce el director que suma su cuarto filme rodado en nuestro país. Dice que las reducciones fiscales son buenas, en contra del criterio de la industria española, y que no entiende el cierre, tras descubrir que había recibido ayudas de manera ilegal de Ciudad de la Luz. "Me sorprendió que el mejor estudio del mundo esté vacío y esperando a que llegue alguien a rodar. Si tienen problemas financieros, que los alquilen".

El dios que le habla a Moisés, que pasa del ateísmo al fanatismo religioso, es un niño caprichoso y enfadado. "No quería caer en los tópicos", por eso Scott rechazó poner rayos o voces que hablan del cielo.

(Via cadenaser.com)

No hay comentarios: