domingo, 8 de enero de 2012

Los spas, bajo sospecha en Maldivas

Una mujer con hiyab se baña en el mar en Male.

Una mujer con hiyab se baña en el mar en Male.

Islamismo y turismo occidental no hacen buenas migas. Las islas Maldivas están en un aprieto. Más concretamente, su principal fuente de ingresos, el turismo. La situación es complicada desde el punto de vista local: conjugar doctrina religiosa y costumbres occidentales.

El penúltimo día de 2011, el Gobierno de Maldivas ordenó el cierre de todos los spas, centros de masaje y estéticos que hay en el país con un objetivo singular: investigar su moralidad. Las pesquisas se han prolongado durante cinco días y el pasado día 4 los locales reabrieron a los extranjeros.

Sin embargo, la investigación continúa. El presidente, Mohamed Nashed, está empeñado en velar por que "los spas se ajusten al Islam". Este domingo debería conocerse el veredicto definitivo en esta lucha entre placer y religión.

"Estoy confiado. La investigación confirmará la permanencia y la fuerza de un Islam moderado en nuestro país", ha dicho el presidente, en declaraciones recogidas por el diario francés 'Le Monde'.

La cuestión puede parecer trivial, pero no lo es. El año pasado alrededor de 850.000 turistas extranjeros visitaron el país para conocer sus arrecifes de corales paradisíacos. El Gobierno se esfuerza en explicar que la decisión que tomaron el 30 de diciembre "no revela en ningún caso una islamización del país, sino que, al contrario, está destinada a abrir los ojos del pueblo a las contradicciones de los extremistas religiosos".

La marea religiosa en Maldivas tiene una explicación lejana, según los analistas, ya que viene de la revuelta egipcia y del posterior triunfo en las elecciones de los islamistas. Aupados por el resurgir integrista, los islamistas de Maldivas relacionan los spas con la prostitución, piden que se prohíba la venta de alcohol y los vuelos entre su país e Israel.

Desde el Gobierno, se insiste en que los ingresos que genera el turismo es fundamental para los 330.000 habitantes de las islas, como ha demostrado el cierre temporal de estos centros de ocio. La oposición ha parecido calmarse y creer en las palabras del Gobierno, ya que ha dado marcha atrás en el asunto de los spas ("no hay turismo sexual", dice el Ejecutivo), aunque mantiene sus intenciones sobre la venta de alcohol.

Los líderes religiosos de las Maldivas se formaron en su mayor parte en los años 80 y 90 en Pakistán y Arabia Saudí. Próximos a los salafistas, reivindican el wahabismo saudí. Su influencia electoral es muy limitada: en las últimas elecciones lograron apenas el apoyo del 14% del electorado y ningún escaño en los comicios parlamentarios.

(vía elmundo.es)

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