domingo, 8 de enero de 2012

El 73% de los inmigrantes no se siente identificado con ninguna religión

Solo un 3,9% dice no querer relacionarse con personas de otros orígenes

 

KARIM ASRYVitoria

Aunque los debates sobre inmigración vienen a menudo ligados a cuestiones religiosas, con la habitual imagen de un barbudo o una mujer con velo integral acompañándolos cuando se trata del islam, la fe no parece estar en la primera plana de la identidad de la mayoría de los nuevos vascos. Un 73,1% de la población de origen extranjero no siente ningún tipo específico de adscripción nacional, étnica, cultural o religiosa. Los resultados de la encuesta de población inmigrante extranjera residente en Euskadi, que constan en un informe del Departamento de Empleo y Asuntos Sociales al que ha tenido acceso EL PAÍS, echa por tierra varios prejuicios. El informe general, con fecha de octubre de 2011, se basa en los datos recabados en 2010.

      Solo un 26,9% de la población de origen extranjero señala algún rasgo identitario específico. La principal adscripción sigue siendo, eso sí, la religiosa, con un 18,5% de las personas destacando esta cuestión -un 8,8% vinculado a religiones cristianas y un 9,4% a la musulmana-. Eso no quiere decir que no sean creyentes, porque la encuesta contabiliza el ateísmo como un rasgo religioso, sino que simplemente no le dan tanta importancia al peso de su fe en su identidad.

      Un 5,7% del total pone por delante algún tipo identificación territorial -latinoamericano, español, vasco o bilbaíno, por ejemplo- y del 2,6% en alguna de tipo etno-cultural -árabe- . En cuanto a las formas de identificación territorial, tienen importancia más destacada en personas con origen chino y de países del resto de África, con niveles de adscripción situados entre el 23 y 27,5%.

      Las formas de identificación religiosa alcanzan niveles del 17 al 20% en el caso de Rumanía y otros países orientales de la UE y resto del mundo. También son altas en los procedentes de países del Magreb y Senegal. En estos dos grupos, las cifras de identificación religiosa rondan el 50%. Pero incluso en colectivos como el magrebí, muy asociado al islam y a menudo presentados como una comunidad en la que su fe forma parte de sus rasgos principales, los que anteponen su religión a otras cuestiones (48%) no superan a la suma de quienes no tienen ninguna identificación grupal (38,9%), quienes optan por un elemento etnocultural (11,2%) y los que eligen algo territorial, con 1,9%. Un total de 226.525 personas forman parte de unidades de convivencia o familias en las que al menos uno de sus integrantes es extranjero. En conjunto, la población de origen foráneo residente en la comunidad autónoma asciende a 179.582 personas, un 8,2% del total de la población. Un 20% de estos ya han accedido a la nacionalidad española y quienes se encuentran en situación irregular suman un total de 14.632 personas.

      Un 73,8% de la población de origen extranjero mayor de 16 años llegó a Euskadi directamente desde su país de origen. Un 20,3% llegó tras una estancia previa en otras comunidades autónomas. Un 3,6%, de otros países de la UE y un 0,8% de países de fuera de la UE, en todos estos casos distintos del país de origen. Un 1,4% de la población de origen extranjero nació ya en la comunidad autónoma.

      El tener un contacto fue determinante en más del 70% de los casos para elegir Euskadi como lugar donde instalarse. La impresión de que existen buenas oportunidades para trabajar también es una de las razones más esgrimidas. Un 52,9% salió de su país de origen como turista.

      Los ingresos medios estandarizados per cápita de la población de origen extranjero se sitúan en 2010 en 863,49 euros al mes, frente a un gasto medio de 715,58 euros. Un 60,1% se ha enfrentado recientemente a algún tipo de dificultad de tipo económico, relacionada con la cobertura de las necesidades básicas de alimentación, vestido, calzado o vivienda o con la capacidad para hacer frente a gastos imprevistos.

      Alrededor de un 90% dice no tener problemas para integrarse, tanto en relación con personas o grupos autóctonos como en relación a otros grupos de inmigrantes -aunque entre los de origen chino, la cifra queda por debajo del 50%-. El porcentaje de personas que no busca contactos con la población autóctona, o prefiere relacionarse con población de su mismo origen supone apenas un 3,9%.

      Un 23,3% participa en asociaciones y grupos de ocio, un 9,5% hace lo propio en asociaciones deportivas, frente al 7,9% de grupos religiosos. Entre el 3 y el 5% están vinculados a grupos informales de inmigrantes, organizaciones de autoayuda, educativas o similares. Un 2% participa en grupos vecinales o sindicatos, con apenas un 0,4% vinculado a partidos políticos.

      (vía elpais.com)

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