martes, 20 de marzo de 2012

Mitos sobre ateos

A lo largo de la historia civilizatoria, se sucedieron decenas de guerras religiosas, una más cruel e irracional que la otra, pretendiendo mostrar que con la muerte de los “enemigos”, el dios de alguna facción se hacía más fuerte y grande, mientras que se “demostraba” la debilidad humana y la “superioridad” de los creyentes que resultaban victoriosos. En nombre de algún dios o de varios dioses se cometieron grandes crímenes contra los individuos, crímenes, que en la mayor parte de la historia quedaron impunes. Ante esto, ¿a cuántas miles de personas mataron los ateos en nombre del ateísmo?
Esta semana, que inició el 18, Atheist Friendly invita nuevamente a celebrar la Semana A, o A week, para enaltecer el orgullo ateo y demostrar que los no creyentes formamos parte de un importante grupo de personas en todo el globo. La conmemoración se extiende hasta el sábado 24, y solo exhorta a poner una letra “A” en los perfiles de las redes sociales.

Es común, pero falaz, asociar a grandes genocidas con el ateísmo; de pensar que habrá desorden moral y caos si se instala una moral atea y que los ateos somos dogmáticos y cerrados, “por no aceptar experiencias místicas”. Desarrollamos, entonces, para celebrar nuestro orgullo, una mini lista de mitos que solo alimentan la ignorancia.

Mitos populares

- ¿El ateo es satánico?
- El ateo ve al diablo como un ser mitológico y por lo tanto no acredita su existencia. La idea de dios y de diablo solo son construcciones mentales y sociales de las diversas religiones. El ateo no puede ser satánico porque no cree en la existencia sobrenatural de Satán o los demonios.

- ¿Todos los ateos son comunistas?
- Uno de los mitos, que se acentuó más fuerte en Paraguay con la dictadura colorada y católica de Alfredo Stroessner, es que todos los ateos son marxistas que “comen niños”. No todos los ateos son marxistas. El marxismo es uno de las tantas corrientes filosóficas que introducen al ateísmo en su seno para utilizarlo. Hay diversas corrientes ateas, como por ejemplo la racionalista, la naturalista, la fatalista, etc. que se diferencian en varias cuestiones.

- Hitler era ateo y fue uno de los más grandes genocidas de la historia
- Falso. Hitler nunca fue ateo, y además de creyente, ideó una especie de religión secular conocida como nazismo, que se manejaba con dogmas políticos, nacionalistas y sociales incuestionables, impuestos por Adolf Hitler.

Esto declaraba el líder totalitario en su libro “Mi lucha”:
“El hombre con conciencia de pueblo, en particular, cada uno en su propio grupo, tiene el deber sagrado de hacer que la gente deje de tomar la Voluntad de Dios superficialmente, de cumplir la Voluntad de Dios y de no dejar que la Palabra de Dios sea profanada”.

Porque la Voluntad de Dios dio a los hombres su forma, su esencia y sus capacidades. Todo aquel que destruya Su trabajo, declara la guerra a la Creación del Señor, a la Divina Voluntad. Por lo tanto, que cada hombre sea activo, cada uno en su propio grupo, y que cada hombre cumpla su primer y más sagrado deber de oponerse a cualquiera que en su actividad, por obras o palabras; sale de los confines de su comunidad religiosa y trate de hacer sorna de otra.

Consecuentemente, creo actuar de acuerdo a la voluntad del Creador Todopoderosoal defenderme de los judíos. Estoy peleando por la obra del Señor.

- Pero Stalin era ateo y también mató a millones de personas.
- Verdadero. El dictador comunista de la Unión Soviética Joseph Stalin era ateo, pero jamás mató en nombre del ateísmo. El comunismo es una especie de religión secular, como el nazismo, ya que posee dogmas incuestionables. La religión, para el marxismo, es un instrumento del sistema capitalista porque alinea al individuo, por lo tanto debe ser erradicada. De allí la lucha frontal y sanguinaria contra las religiones por parte del comunismo. Pero no hay un solo documento que avale que el ateísmo fue la causa de las masacres.

- El ateísmo es otra religión más ya que los ateos “tienen fe en la evolución y en el big bang”.
- Falso totalmente. El ateísmo es una filosofía materialista, en la mayor parte, que niega la existencia de dioses y por lo tanto del mundo sobrenatural. No existen dogmas ateos o postulados intocables dentro del ateísmo. No hay iglesias ateas ni una organización que dicte las normas de comportamiento de los ateos en el mundo. No hay culto dentro de esta corriente. Y sí, el ateísmo racionalista o cientificista defiende la teoría de la evolución y la formación del Cosmos por el big bang porque tienen bases científicas comprobadas o testeadas.

Aunque, como la ciencia no es dogmática, pueden ser mejoradas o desechadas ambas teorías. Pero no hay fe en dichas propuestas, ya que la ciencia utiliza un método que debe ser experimentado en la realidad para ser probado, algo que las religiones no tienen.

- El ateísmo es dogmático
- Falso. Los creyentes religiosos son los que basan su vida en escrituras de dudosa autoría y no los ateos, que no tienen dioses ni sacerdotes que les digan qué hacer. Los primeros basan su visión en la fe y solo en la fe, mientras que los segundos en la duda, en las hipótesis y experimentaciones.

- Bueno, pero Einstein era cristiano y no podemos estar en su contra.
- Falso al cuadrado. Einstein nunca fue cristiano y sí podemos estar en contra de los postulados einstenianos, si tenemos forma de argumentarlos y comprobarlos, claro. Uno de los mitos más difundidos es que el brillante físico estadounidense, de origen alemán, Albert Einstein, ganador de un premio Nobel de física, era cristiano porque afirmó la famosa frase de “Dios no juega a los datos”.

Carta del científico, de marzo de 1954, del libro “Albert Einstein: su lado humano”:

“Era, por supuesto, una mentira lo que se ha leído acerca de mis convicciones religiosas; una mentira que es repetida sistemáticamente. No creo en un Dios personal y no lo he negado nunca sino que lo he expresado claramente. Si hay algo en mí que pueda ser llamado religioso es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia puede revelarla”.

- Pero los ateos dicen que la vida no tiene sentido.
- Falso. Son los católicos, musulmanes, judíos e hinduistas, además de otros miles de religiosos, los que niegan que esta vida tenga sentido. Para un ateo materialista esta única existencia es la única oportuidad que tiene para ser feliz, por lo tanto es responsable de su vida y le busca el sentido en el único plano físico que tiene y puede vivir: la Tierra. El ateo sabe que nunca más tendrá otra oportunidad brillante para ejercer su libertad y vivir como mejor le plazca. El ateo sabe que puede encontrar su plenitud y realización total en este planeta.

- Entonces, ¿para los ateos todo termina con la muerte?
- Verdadero. Al menos, casi todas las corrientes ateas consideran que cuando el organismo vivo o la persona muere, se termina totalmente su existencia, ya que no hay una sola evidencia de trascendencia material a un plano espiritual. La memoria de los vivos mantendrán vivos a quienes ya murieron. Ideas como alma, cielo, purgatorio, infierno, limbo no tienen sentido para una persona razonable.

- Los ateos no tienen moral, pueden hacer lo que quieran, robar, matar, violar, etc.
- Falso. Los ateos son personas de diversas ideologías políticas, visión del mundo, sentimientos y por lo tanto necesitan una moral con la cual comportarse en sociedad. Será una moral materialista, en el sentido filosófico, ya que no esperan recompensas en el más allá. Son conscientes que solo pueden vivir aquí y actuar de acuerdo a la realidad. La moral es individual y única, por lo que no puede ser quebrantada si no se daña al otro. El ateo tiende a ser una persona racional y más respetuosa de la naturaleza porque sabe que forma parte de ella y debe proteger tanto su vida como la de quienes le rodean.

Mientras, el religioso que basa su vida en la biblia o corán ignoran que su libro sagrado apoya la esclavitud, el machismo, el feminicidio, el oscurantismo, el maltrato a los niños, la ablación, el miedo a la autoridad, etc. Para un ateo racional todo esto resulta inmoral y por lo tanto lo rechaza.

- El ateo parece un robot, no ama, no siente, no lucha
Falso. El ateo es un ser humano dotado de las mismas características físicas, químicas y biológicas de cualquier otro ser semejante de su especie y se comporta como tal. Puede amar, reír, llorar, emocionarse, luchar por una causa común en política y tener grandes aspiraciones personales a nivel académico, profesional, intelectual, deportivo, social, etc.

- Pero el ateo es soberbio, no acepta críticas
- Falso. Es el religioso quien ya tiene todas las respuestas y por lo tanto no necesita de otra visión que le ayude a entender el Universo. El ateo es más curioso y se interesa por lo que pasa a su alrededor. Solo que trata de entender el mundo a través de la ciencia, del escepticismo, de la duda y de la curiosidad, algo muy distinto al religioso, que ya tiene todo servido.

El ateísmo es una muestra de humildad intelectual, ya que al no tener un dios o varios dioses que supuestamente dictaron los mandatos para vivir en el mundo, el ateo tiene que construir ideas y soluciones para la buena convivencia y entendimiento. Soberbia es aquella postura que afirma que todo ya está respondido de un libro de casi dos mil años y que no se puede criticar algo sagrado.

- El ateo debe aceptar que la religión hizo mucho bien a la humanidad.
- Aquello sustentando en una mentira no puede jamás hacer un bien a los seres humanos. Además de la inquisición, el índice de libros prohibidos, las cruzadas, etc., el cristianismo, que es el que más de cerca nos toca, no puede ir por el mundo a “hacer el bien en nombre de la nada”. Es una deshonestidad intelectual grave y un insulto a la inteligencia. No se puede difundir el conformismo en un momento en que la humanidad experimenta grandes logros.

- Todo bien, pero, ¿para qué milita un ateo?
- No está todo bien. Justamente por eso los ateos se nuclean y difunden sus ideas. Actualmente, en Irán, Arabia Saudita, Somalia, Sudán, Indonesia, Afganistán, Egipto, Nigeria y decenas de otros países libran batallas a favor de la religión y en contra de la libertad individual. Aunque parezca absurdo, el mundo sigue viendo morir por la causa de “un dios” a niños, adultos y ancianos por culpa de la perversidad y soberbia de las religiones. Es que todas se creen portadoras de la verdad y lo único que siembran es el caos, miedo y desesperanza.

En los países latinoamericanos, en su mayoría católicos o protestantes, el problema es la persecución de la religión a las políticas laicas a favor de la despenalización del aborto, de las drogas, de la eutanasia y la implementación de una ley que ampare las uniones civiles entre personas del mismo sexo. Paraguay, un país con alto índice de creyentes, ni siquiera puede implementar un plan nacional de educación sexual en el sistema educativo por la presión de la Iglesia católica. Así que la militancia atea es una responsabilidad con la vida misma.

El ateo sabe que este es un Universo maravilloso y que como seres limitados podemos conocer una ínfima fracción de él. Respeta profundamente la libertad de creencias, pero sabe que el mundo estará mucho mejor cuando desaparezcan las religiones y se gobierne con inteligencia, escepticismo y ciencia.

Muchos estamos orgullosos de haber dudado un día. Hoy, la más grande certeza que tenemos es que las dudas continúan y crece el deseo de aprender más del Cosmos en el que vivimos.

¡Es mejor sin dios!

(vía archivo.abc.com.py)

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