viernes, 25 de octubre de 2013

Judíos y católicos pasan del “desprecio” a la mutua estima y colaboración

Ana Minguella

Judíos ultraortodoxos rezan junto al río en el ritual de Tashlich, en el que 'lanzan' sus pecados al río Judíos ultraortodoxos rezan junto al río en el ritual de Tashlich, en el que 'lanzan' sus pecados al río

Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), ha declarado al diario que uno de los grandes avances entre ambas religiones ha sido pasar de la “enseñanza del desprecio a la mutua estima y colaboración”, algo ratificado por los últimos papas y grandes rabinos.
Desde 1970, ambas religiones se encuentran periódicamente en diversas ciudades del mundo en los encuentros del Comité Internacional de Enlace Judeo-Católico, el órgano oficial que les reúne y coordina, que este año acaba de celebrar su XXII edición en Madrid.

Querub preside la FCJE bajo la que se aglutinan los cerca de 45.000 judíos que residen en España, lo que supone tan sólo un 0,1% de la población. En el XXII encuentro celebrado en Madrid, Querub solicitó, “con todo respeto”, a la iglesia la devolución de la Sinagoga Mayor de Toledo, conocida como Santa Maria la Blanca.  De momento no tienen planes sobre ella -en caso de recuperarla- aunque propone devolverla al Patrimonio Nacional y convertirla en Museo.
¿En qué aspectos ha avanzado más la relación entre judíos y católicos?
Uno de los grandes avances ha sido pasar de la “Enseñanza del Desprecio” a la mutua estima y colaboración. Así lo han expresado también grandes papas, como Juan XXIII, Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora el Papa Francisco, además de los Grandes Rabinos de Israel.

¿Cuándo empieza este acercamiento?

Desde 1970, la iglesia católica y la comunidad judía tenemos un órgano oficial de contacto, llamado el Comité Internacional de Enlace (ILC). Cada año celebramos una reunión en una ciudad distinta y este año ha tocado Madrid. Estos encuentros obedecen a la dinámica creada tras el Concilio Vaticano II y a la Declaración Nostra Aetate (promulgada en Roma en 1965) sobre la relación de la Iglesia con las religiones no Cristinas, que marca un antes y un después en las relaciones entre ambas comunidades.

¿En que temas están trabajando conjuntamente?

Actualmente prima el relativismo de los valores, una necesidad de hacer frente al fanatismo, a la cultura de la muerte, a las persecuciones de cristianos en países como Pakistán, Nigeria, Egipto, Iraq y al antisemitismo de la extrema derecha neo nazi en Europa.

Ante este panorama, judíos y católicos hemos de trabajar juntos para difundir los principios que conforman nuestra civilización judeocristiana: la defensa de la vida, la dignidad de cada persona, la libertad, los derechos del hombre y de la mujer y la justicia.

¿En qué punto están más cerca del cristianismo?

Lo importante es que ambas religiones nos respetemos por lo que somos y por lo que representamos. Cada una tenemos nuestra propia identidad, y por tanto, ese respeto mutuo es más interesante y enriquecedor.

No olvidemos que los principios y valores judíos y cristianos son universales y constituyen el fundamento de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, de la Revolución Francesa, de la Declaración de los Derechos Humanos y de los Ciudadanos, esto es, de nuestra civilización occidental.

¿Y más lejos?

Yo creo que ya no estamos lejos en ninguno de los ámbitos importantes. De lo que se trata es de sumar y de dirigir nuestras voluntades al respeto mutuo, la estima recíproca y al trabajo conjunto donde queda tanto por hacer, principalmente en la educación de los más jóvenes. Se trata sin duda de la inversión más rentable a favor de la sociedad en la que vivimos.

¿Tienen dificultades en vivir el judaísmo en un país con mayoría cristiana?

Es un hecho que los judíos no tenemos ninguna dificultad. Los artículos 14 y 16 de la Constitución consagran los principios de igualdad y de respeto a las diferencias en el ámbito de las creencias o de la religión.

Los judíos vivimos y convivimos en perfecta armonía con el resto de los ciudadanos, tengan estos la religión que tengan.

¿Han tenido siempre el apoyo necesario de la iglesia e instituciones?

Las relaciones de la Federación de Comunidades Judías de España con la Iglesia Católica y la Conferencia Episcopal son magnificas. Cuando las circunstancias lo han requerido, hemos trabajado juntos y nos hemos apoyado mutuamente.
Tengo que hacer una mención especial al Centro de Estudios Judeocristiano (CEJC), creado por el Arzobispado de Madrid, cuya labor ha sido esencial para el progreso y una mutua comprensión y colaboración en España tras la publicación de la Declaración Nostra Aetate.

Fundamental ha sido la labor discreta, pero muy eficaz, de Sor Ionel Mihalovichi, de las Hermanas de Sión.

¿Qué planes tienen con la Sinagoga Mayor de Toledo en caso de que la recuperen?

No tenemos planes. Con todo respeto, hemos sugerido la devolución de la Sinagoga Mayor de Toledo, conocida como Santa Maria la Blanca, al pueblo judío, como un gesto simbólico del reencuentro entre católicos y judíos en España.

La decisión corresponde a la Iglesia y al Arzobispado de Toledo. No olvidemos que está desacralizada y no tiene culto. La Sinagoga debería retornar al Patrimonio del Estado, y posiblemente convertirse en Museo abierto a todo el mundo.

(vía teinteresa.es)

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