jueves, 27 de febrero de 2014

Joven discriminada por tener barba decide no cortarla por religión

Se convirtió a los 16 años al sijismo y dice que con vellos en su cara se siente "más femenina".

Harnaam Kaur, su problema hormonal y su religión hacen que sea una mujer con barba: Foto: Dailymail.co.uk
Harnaam Kaur tiene 23 años, vive en Berkshire, Inglaterra y es una de tantas mujeres en el mundo que sufre de Síndrome de Ovario Poliquístico, lo que le causa un crecimiento excesivo de vellos en todo el cuerpo. Tanto así, que le crece barba y no se la corta.

A los 11 años, cuando le detectaron la enfermedad, comenzaron a aparecerle pelos en su pecho y brazos, convirtiéndose en víctima de burlas en la escuela y en la calle, e incluso llegando a recibir amenazas vía internet.

Kaur dejó de depilarse a los 16 años luego de bautizarse bajo la doctrina sijista, una religión que surgió en India durante los siglos XVI y XVII en el contexto del conflicto entre el hinduismo e islam, y que prohíbe cortarse el pelo de cualquier parte del cuerpo.

"No volvería jamás a cortar mi pelo facial, porque es la forma en que Dios me hizo y estoy contenta con la manera que soy", comentó Harnaam al periódico británico Daily Mail. "Me siento más femenina, más sexy y creo que me queda bien. He aprendido a amarme por lo que soy, nada me puede quebrantar ahora", agregó.

Durante sus primeros años de adolescencia, la joven lo pasó tan mal que se negó a salir por mucho tiempo de su casa, autoagrediéndose y pensando en el suicidio. Estaba tan avergonzada de su barba que se la llegó a depilar dos veces por semana con cera especial para cara, además de blanquearla y afeitarla. Pero nada resultó y sólo logró que los vellos se volvieran más gruesos.

"Me intimidaron mucho. En la escuela me llamaron 'barbuda' y cosas como 'transexual'. Puedo reírme de eso ahora, pero en aquel entonces me afectó tanto que empecé a agredirme, ya que se sentía mejor que todo el abuso que estaba recibiendo", confesó.

"Prefería hablar con la gente tapando mi rostro con mi mano. Usaba ropa muy holgada y de hombre para cubrir el pelo del pecho y de los brazos", añadió.

Pero ahora, su pensamiento ha cambiado. "Soy capaz de salir y comprar en la sección de mujeres sin sentir que no debería estar allí. Llevo faldas, vestidos y joyas, y me gusta arreglar mis uñas como cualquier otra chica", dijo.

Su transformación.

La decisión que tomó Harnaam resultó polémica para su familia. Ni su madre ni su padre querían que se convirtiera al sijismo porque pensaban que no iba a poder llevar una vida normal si tenía barba. "Les preocupaba que no fuera capaz de casarme y de nunca conseguir trabajo. Pero yo quería tomar mis propias decisiones y vivir para mí misma. Ya tenía suficiente con esconderme siempre", acotó.

Finalmente sus padres aceptaron la decisión, aunque su principal apoyo en la familia es su hermano menor Gurdeep Singh, de 18 años, quien es su mayor defensor, sobre todo cuando en una oportunidad se afeitó la barba para encontrar trabajo. "Mi hermano era en realidad la única persona que estaba completamente sorprendido por lo que había hecho. Él me abrazó y me dijo que yo me veía muy hermosa con mi barba, que no entendía por qué lo había hecho", comentó, y agregó: "Fue a partir de ese momento que pensé en no quitármela nunca más".

Desde entonces que la joven ha sido asistente de enseñanza en una escuela primaria sijista en su ciudad y su confianza en sí misma ha aumentado.

"A algunas personas les da por llamarme 'señor' por mi barba, pero después se dan cuenta que también tengo pechos. Debe ser confuso para mucha gente", dice.

"Pero las reacciones más divertidas que recibo son de los niños de mi escuela que me preguntan qué es mi barba, yo bromeo y les digo que es un disfraz de halloween. Algunos me han preguntado donde la compré y les digo: en 'Asda' (una cadena de supermercados británica)", añadió.

"Puedo reírme de eso ahora. A veces digo que soy hombre y pongo voz profunda para asustar a algunas personas porque es divertido ver su reacción", contó.

Hoy Harnaam espera que su historia ayude a otras mujeres a encontrar confianza en sí mismas. Es por eso, que ha decidido compartirla en youtube y sigue subiendo videos a pesar de las amenazas de muerte que ha recibido. "He recibido comentarios diciéndome que me quemarán y tirarán ladrillos", revela.

Pero no todo es tan malo, ya que también ha recibido mensajes positivos, tanto de mujeres como de hombres. Uno de ellos le pidió matrimonio, pero ella lo rechazó. "No he encontrado un potencial marido todavía. Sigo teniendo algo de dolor contra los hombres de mi comunidad y eso hace que todavía tenga una barrera para el matrimonio. Pero soy joven y aún hay tiempo de sobra para eso", dijo.


(vía elpais.com.uy)

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