sábado, 15 de septiembre de 2012

El cine religioso más controvertido

Cine y religión, religión y cine, una combinación sagrada y, en ocasiones, explosiva. Hace unos días, con la proyección en el Festival de Venecia de la película The Master (de Paul Thomas Anderson, protagonizada por Philip Seymour Hoffman y Joaquin Phoenix) vivimos el último episodio de la a veces controvertida relación entre el séptimo arte y las organizaciones religiosas. En concreto, The Master, ambientada en la Norteamérica de los años 50, rastrea los orígenes de la Iglesia de la Cienciología y presenta a su creador, L. Ron Hubbard como una suerte de charlatán ególatra y atormentado por sus pulsiones más básicas. Al parecer, la película no ha sentado bien en el seno de la Cienciología y queda por ver cuál será la reacción oficial de la iglesia ante el inminente estreno de la película. En todo caso, los roces entre cine y religión vienen de lejos, y para demostrarlo os presentamos, de la mano de la web Moviefone, una lista con el cine religioso más controvertido.

Los demonios (1971). En esta explosiva película de Ken Russell, la historia de Urban Grandier, un cura del siglo XVII, es contada en clave de filme de terror violento y erótico. Grandier fue quemado en la hoguera acusado de brujería, y la película acusa al Cardenal Richelieu y a una monja demencialmente reprimida de haber conspirado para acabar con el cura salvaje. La crítica abierta al poder conspiratorio de la Iglesia Católica, combinada con imaginería sexual explícita, hizo que la película fuera recortada para su estreno en Inglaterra y Estados Unidos.

La última tentación de Cristo (1988). Sin lugar a dudas, una de las películas más controvertidas de la historia. No todos los días se ve a Cristo batallando con su propia humanidad y con su misión divina. No todos los días vemos a un Cristo que duda, se siente pecador, conspira con Judas para entregarse a los romanos, o contempla una vida con mujeres e hijos. En reacción a todo esto, varios grupos cristianos fundamentalista boicotearon el filme en el momento de su estreno. De hecho, la película fue prohibida en numerosos países. En octubre de 1988, un cine de París en el que se exhibía la película de Martin Scorsese fue asaltado por un grupo de fundamentalistas y varias personas sufrieron quemaduras graves.

El hombre de mimbre (1973). En este clásico del terror moderno, un policía cristiano y célibe descubre hasta dónde son capaces de llegar los paganos habitantes de una isla celta a la hora de asegurar una buena cosecha. Cuando la ciencia falla, hay que recurrir a los rituales. La película fue considerada en su momento “el Ciudadano Kane del cine de terror”, fue adaptada al teatro e incluso fue el objeto de una jornada académicas en la Universidad de Escocia.

El código Da Vinci (2006). La teoría es tan simple como eficazmente controvertida: María Magdalena era el Santo Grial y produjo todo un linaje heredero de la sangre de Jesucristo. Y todavía más: el Opus Dei de la Iglesia Católica asesinará a cualquiera que amenace con desvelar este secreto. El escándalo estaba asegurado y los estamentos religiosos no decepcionaros: el Vaticano llamó al boicot; la Conferencia de Obispos Católicos norteamericanos declaró la película moralmente ofensiva; el filme fue retirado inexplicablemente de las pantallas chinas y fue directamente prohibido en Pakistan, Sri Lanka y el Líbano.

Increíble pero falso (2009). En esta infravalorada comedia de Ricky Gervais, lo que parece ser una comedia romántica con tintes fantásticos (ambientada en un mundo donde todo el mundo dice la verdad) se convierte en una profunda reflexión sobre el ateísmo. Cuando el personaje al que da vida Gervais inventa el concepto de la mentira para conseguir dinero y mujeres, se da de bruces  con la idea de Dios y el Paraíso Celestial. En el fondo, se destapa que estas ideas no san más que mentiras inventadas para aliviar el miedo y el dolor que provocan la pérdida, la muerte.

La pasión de Cristo (2004). He aquí la que es probablemente la más cruel y sangrienta representación bíblica de la historia del cine. Mel Gibson no ahorró en cubos de sangre a la hora de retratar el calvario y martirio de Jesucristo. Las reacciones fueron mayoritariamente negativas: desde los críticos que estimaron que la película era un espectáculo obsceno hasta los que criticaron el retrato antisemítico de los curas judíos. Así con todo, la película fue un insospechado taquillaza, recaudando la friolera de 600 millones de dólares sólo en Estados Unidos.

Prometheus (2012). Aunque no ha suscitado demasiada polémica, no está de más revisar el trasfondo teológico que subyace en el último filme de Ridley Scott, su precuela de Alien. En la película, un equipo de exploración espacial se enfrenta a la idea de que la humanidad surgió de un experimento confeccionado por unos seres alienígenas. El problema es que, después de unos milenios, nuestros Ingenieros han decidido exterminarnos con un mortífero líquido negro.

La vida de Brian (1979). Junto a La pasión de Cristo y La última tentación…, esta es seguramente la aproximación fílmica más controvertida al imaginario cristiano. En esta obra maestra de la comedia creada por los Monty Python se resigue la patética existencia de Brian, un tipo cualquiera al que una muchedumbre confunde con el Mesías. En el fondo, Brian lo único que quiere es llamar la atención de una chica y así, por culpa de sus instintos básicos, termina convertido en un mártir de la causa cristiana. En el momento de su estreno, la película fue prohibida en numerosos cines y, más adelante, en cadenas de televisión británicas. En Nueva York, se llegaron a formar piquetes en la entrada de algunos cines. Hasta el día de hoy, la película levanta suspicacias entre la comunidad cristiana cada vez que es proyectada en público.

Campo de batalla: la Tierra (2000). Empezamos con la Cienciología y acabamos con la Cienciología. En esta película, ambientada en el año 3000, la Tierra está controlada por una raza gigante de alienígenas llamada Psychlos. En realidad, la película esta basada en una novela de L. Ron Hubbard (el creador de la Cienciología) y, según diferentes fuentes, el filme fue financiado enteramente por la Iglesia. Se cree que la película protagonizada por John Travolta contiene mensajes subliminales que pretenden inculcar en el público joven los dogmas de la Dianética, la creencia sobre la que se sostiene la Cienciología. Desgraciadamente para los cienciólogos, la película fue un sonado fracaso de taquilla y es considerada una de las peores de la historia del cine.

(vía entretenimiento.terra.es)

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