domingo, 16 de septiembre de 2012

Iglesia brasileña pide no usar religión en elecciones

SAO PAULO (ANSA)- El jefe de la Iglesia Católica de Brasil, cardenal Raymundo Damasceno, afirmó hoy que las religiones no deben usarse para ganar votos, en el marco de la polémica abierta con la evangélica Iglesia Universal, que domina el partido del candidato favorito a ganar las elecciones municipales del 7 de octubre en Sao Paulo.
    "No se puede usar a la religión como instrumento para buscar votos. En el mundo democrático no le cabe a la Iglesia asumir un papel político-partidario", dijo Damasceno, presidente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB).
    La polémica envuelve al Partido Republicano Brasileño (PRB), controlado por la Iglesia Universal del Reino de Dios, que tiene también presencia en otros países latinoamericanos, que es dueña de la segunda cadena de TV del país, Record.
    El candidato del PRB a la alcaldía de Sao Paulo, Celso Russomano, un presentador televisivo famoso porque se dedica a asuntos de defensa del consumidor, lidera las encuestas con el 35% de intención de voto según las encuestas.
    El presidente de la CNBB habló sobre la separación de la religión con la política un día después de que el obispo de de Sao Paulo, Odilo Scherer, acusó al presidente del PRB y jefe de campaña de Russomano, Marcos Pereira, pastor evangélico de la Iglesia Universal, de "fomentar discordia".
    Pereira vinculó en un artículo a la Iglesia Católica por supuestamente tolerar el plan educativo contra la homofobia que en 2010 presentó el entonces ministro de Educación Fernando Haddad, hoy candidato del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) a la alcaldía de Sao Paulo, empatado en las encuestas con el socialdemócrata José Serra en el segundo lugar.
    "Si ya han fomentado la discordia, ataques y ofensas sin el poder. ¿Qué esperar si conquistan el poder por el voto?", dijo en un comunicado el Obispado de Sao Paulo.
    El pastor evangélico había acusado a los católicos de dominar las esferas nacionales, estatales y municipales de gobierno.
    El presidente de la CNBB afirmó al diario O Estado de Sao Paulo de este sábado que "la posición de la Iglesia Católica, como institución, es la de no asumir posiciones político-partidarias. El Papa Benedicto XVI fue muy claro al decir que la Iglesia no puede tomar en sus manos la lucha política, porque eso es propio de los políticos, de los laicos, la Iglesia no pretende el poder".
    Ese concepto, "debería valer" para todas las iglesias, dijo Damasceno.
    Russomano, el candidato que podría derrotar a los dos principales aparatos políticos del país, el PT del ex presidente Luiz Lula da SIlva y el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), sostuvo tras la polémica que si es electo no gobernará la mayor ciudad sudamericana la Iglesia Universal.
    "Quien gobernará Sao Paulo seré yo", dijo Russomano.
   En los últimos diez años, los evangélicos aumentaron en Brasil del 15% al 22% de la población, mientras que la cayó la cantidad de católicos al 64%, según datos del censo 2010.
    Los evangélicos afirman que las declaraciones del jefe de campaña de Russomano fueron sacadas de contexto y los cuestionamientos responden a otros intereses.
    El candidato Haddad, ex ministro de Educación de Lula y de la presidenta Dilma Rousseff, condenó lo que llamó "guerra santa" en la campaña.
    "Es un error grave que dirigentes políticos coloquen en la campaña un debate doctrinario religioso. No hay que escuchar a los que quieren traer a Brasil algo que Brasil desconoce y no quiere conocer, que es la guerra religiosa", sostuvo.
   Serra, ex ministro de Planificación y de Salud de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), ex gobernador paulista y ex alcalde de Sao Paulo, juzgó "absurdo atacar a la Iglesia Católica" por el tema de la lucha a la homofobia.
   Sectores radicalizados del evangelismo y católicos lograron detener un proyecto en el COngreso para criminalizar la homofobia.
    La campaña electoral en Sao Paulo, a tres semanas de las elecciones, tiene perspectivas de radicalización en las formas y discursos en vistas de que según las encuestas existiría una segunda vuelta electoral.
    Russomano se consolidó entre la población de las periferias más pobres y en la clase media de perfil conservador incluso frente a la gran participación de Lula, el político más popular del país, y Rousseff, en la campaña a favor de Haddad.
    El escenario actual indica que habrá un segundo turno electoral entre Russomano y Haddad o Serra, virtualmente empatados de acuerdo a las encuestas.

(vía ansa.it)

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