viernes, 17 de mayo de 2013

Enrique de Castro: "Los pobres están siendo un negocio para la Iglesia de poder"

Presentación en San Carlos Borromeo de Así en la Tierra

Marçal Serrat publica "Así en la Tierra" (Lectio Ediciones), crónica de San Carlos Borromeo
El "cura rojo" sostiene que "no creo que cambien las cosas porque cambie un Papa"

Jesús Bastante

Ahora que el Papa quiere acercarse a los pobres, habría que invitarle a Entrevías, que lleva más de 30 años con los marginados, drogadictos, desahuciados, los que sufen... aquí donde la crisi ha existido siempre

(Jesús Bastante).- Acaban de cumplirse cinco años del intento de "baculazo" del cardenal Rouco en San Carlos Borromeo, la "parroquia" (centro pastoral) roja de Entrevías. Y la vida continúa. Y las misas asamblearias, la comunión con pan, la apertura a todos, independientemente de su condición social, sexual o religiosa. Al frente de la misma, Javier Baeza, Pepe Díaz y Enrique de Castro, protagonista de "Así en la Tierra" (Lectio Ediciones), que esta mañana se ha presentado en el templo, con un canto a la Iglesia del servicio frente a la del dogma. "Los pobres están siendo un negocio para la Iglesia del poder", afirma, tajante, De Castro.

El libro, escrito por el periodista Marçal Serrat, es una crónica de la lucha de San Carlos Borromeo. La de los curas, pero también la de las madres de la droga. La de los inmigrantes, desahuciados, niños del Gallinero... "Ahora que el Papa quiere acercarse a los pobres, habría que invitarle a Entrevías, que lleva más de 30 años con los marginados, drogadictos, desahuciados, los que sufen... aquí donde la crisi ha existido siempre".

"Lo contrario del amor no es el odio, sino el miedo. Hay que actuar. Se crea o no en Dios, y dejando a un lado los milagros, es responsabilidad de cada uno intentar que se multipliquen los panes y los peces", dice en el prólogo el escritor Luis García Montero. Éste es uno de los credos en San Carlos Borromeo. Aunque el principal continúa siendo, como no podía ser de otro modo, el Evangelio. Ése que, como apunta Enrique, "ensalza la desobediencia", porque "hay demasiada obediencia en la Iglesia".

"Y mucho choriceo", insistió, recordando cómo "la Iglesia pide 31 años para el ladrón del Códice, el doble que la Fiscalía, y uno se pregunta qué Iglesia es esta que pide condenar a una persona".

"El ser humano está por encima de la ley y del templo", subrayó De Castro, quien insistió en que "todos tenemos el mismo manual de instrucciones, que es el Evangelio. Y en el Evangelio se hace una crítica muy fuerte de la Iglesia del poder. Jesús tira ese negocio, no se puede servir a Dios y al dinero, y aquí se está sirviendo permanentemente al dinero". Frente a esto, la desobediencia activa. "Yo tengo que obedecer a la gente, no a los obispos", proclamó Enrique.

"En el seminario te enseñan a enseñar, a transmitir la doctrina de la Iglesia. Cuando llegas a Vallecas, empieza otro seminario, el dialéctico, el del encuentro con la gente", ha subrayado para añadir que en las Iglesias "todo tiene que ser gratuito".

Sobre el nuevo Papa Francisco, De Castro ha apuntado que no cree que vayan a "cambiar las cosas" aunque ha señalado que lo que más le ha gustado de su Pontificado hasta el momento fue la carta que envió a la Conferencia Episcopal Latinoamericana diciendo: "Me gustaría que los trabajos de la Asamblea tengan como marco referencial al Documento de Aparecida". Y, también, de una revolución. "Es necesaria la revolución del abrazo, de mucho cariño y de mucha lucha. De rechazar frontalmente el poder".

¿Y qué sucede si esto no se da? "Tiene que darse. Y si no, ¿y si se cae la Igelsia. Pues que se caiga. A mí lo que me importa es que renazca un espíritu que está en la base del Evangelio, y que es la fe en la vida, en el ser humano, en la utopía".

(vía periodistadigital.com)

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