Páginas

viernes, 27 de septiembre de 2013

"El altruismo es urgente en el mundo", según el monje budista Matthieu Ricard

París, 27 sep.- El altruismo "es una urgencia para el mundo" y la gran respuesta a la crisis, según afirma en su último libro, "Plaidoyer pour l'altruisme", el monje budista y científico francés Matthieu Ricard, invitado del día hoy en la emisora France-Info.

El también portavoz e intérprete del Dalai Lama subrayó la importancia de seguir "un modelo" que reúna las tres escalas temporales que afronta la sociedad en la actualidad: "el corto plazo de la economía, el medio plazo con la calidad y satisfacción de la vida, y el largo plazo con el medio ambiente".

Lo que pasa, en primer lugar, por una mayor consideración por los demás, "por no querer construir la propia felicidad en detrimento de la del prójimo y al precio de sus sufrimientos", resaltó Ricard.

El altruismo, agregó, no es solo un sentimiento generoso, es algo también pragmático: cuando lleguen los 200.000 millones de refugiados climáticos que prevé el informe Nicholas Stern sobre el coste del climático, "costará 20 veces más de reparar que ahora, solo que ahora se duda en pagar la cuenta".

Hace falta "un poco de grandeza de alma o al menos de pragmatismo", ya que "es imposible no preocuparse de lo que va a ocurrir a vuestros hijos y nietos", añadió Ricard, para quien "la idea del 'cortoplazismo' perpetuo es una receta del fracaso y la frustración".

Recalcó que, a diferencia de la religión, que es "una elección facultativa", "el altruismo es indispensable" y, antes que un sentimiento religioso, es preciso cultivar los valores fundamentales de la humanidad, "pues todo ser humano, del nacimiento a la muerte, necesita "ternura, afección, cuidados, consideración y solicitud".

Ninguna religión podrá siempre satisfacer a todo el mundo, del mismo modo que, si todos los restaurantes del mundo sirvieran el mismo plato, no tendrían muchos clientes, pero en cambio, recalcó, hay valores universales que son comunes a todas las religiones y que se deben enseñar desde la primera infancia.

El altruismo es uno de ellos, como el amor del prójimo, la compasión, la solicitud, la empatía, la tolerancia, la apertura al otro, el rechazo de las discriminaciones e imaginar la suerte del prójimo, añadió.

"Kafka decía que la guerra es una prodigiosa falta de imaginación", recordó Matthieu Ricard, quien se doctoró en 1972 en genética celular en el Instituto Pasteur de París y vive desde hace décadas en el Monasterio Shechen de Nepal.

En oposición a muchas creencias, está demostrado que "los niños son naturalmente altruistas", que el hombre no es ni egoísta ni violento por naturaleza y que "globalmente la violencia no ha cesado de disminuir en el mundo", comentó el autor de obras como "Le Moine et le Philosophe" (en colaboración con su padre, el filósofo Jean-François Revel), "L'Infini dans la paume de la main" y "L'art de la méditation".

En relación con la ciencia y la investigación genética, Ricard, que tuvo por director de tesis en genética celular al Premio Nobel de Medicina François Jacob, recordó que el "instrumento" no es lo inquietante mientras la motivación sea correcta, pues "un martillo puede servir para construir una casa o para destruirla".

Partidario de "no interferir en la existencia de la gente" y por lo tanto de que los homosexuales contraigan matrimonio si así lo desean, vaticinó que la clonación no podrá mejorar los resultados obtenidos tras millones de años de evolución y recordó que, desde el punto de vista del budismo, "el embrión fecundado es una vida potencial y por lo tanto no se juega con él".

Lo importante "es verificar en todo momento la motivación", si se está actuando por el bien propio o de un pequeño número o por el de la mayoría, para el corto plazo o para el largo plazo, concluyó.

(vía noticias.lainformacion.com)

No hay comentarios: