viernes, 6 de marzo de 2015

“El ateísmo le dio verdadero sentido a mi vida”

En esta columna, la estudiante de la Facultad de Educación del Recinto de Río Piedras explica por qué decidió ser atea. (Suministrada)

Por: Ashley N. Guerrido Cotto

Antes de ser atea yo fui cristiana y era muy activa en la iglesia en donde hasta fui presidenta de jóvenes, “danzora” y cantante entre otras cosas más. Hasta mi primera relación sentimental de seis años se desarrolló dentro de la religión y los miembros de la familia de mi exprometido eran líderes en la iglesia.

Decidí ser atea no por gusto sino porque desde que entré a la universidad me entregué al conocimiento y he descubierto cosas increíbles e inimaginables, además de que conozco de cerca el funcionamiento de la iglesia y todo lo que hoy en día la compone así que tengo bases y fundamentos vividas a través de experiencias personales para sustentar mi postura. Digo eso porque he conocido tanto ateos como cristianos que no tienen conocimiento de lo que están defendiendo y mucho menos entienden lo que están creyendo.

Escribo esta columna para hablarles de algo que en realidad me han preguntado bastante y que en realidad es de mi interés difundir bajo este foro. Me han preguntado sobre qué sentido tiene mi vida tras ser atea; sin tener la religión y sus promesas e inspiraciones en mi vida cómo tengo motivación, alegría, sentido, etc.

Primero, quiero admitir que no es nada fácil por la siguiente razón, al ser atea por medio de conocimientos adquiridos solo me he topado con realidades crudas, frías y hasta dolorosas; pero a la hora de la verdad son realidades y aunque sean la mayoría de las veces desalentadoras yo me había cansado de vivir bajo una fantasía patética y decidí abrir mi mente y conocimiento hacia nuevos y amplios horizontes.

He notado en el transcurso de mi vida que el ser humano se mueve mucho por motivación y no por satisfacción propia, tiene que haber alguna recompensa de por medio para poder hacer las cosas. Cuando le he preguntado a feligreses de distintas religiones porqué van a su iglesia o templo y hacen todo en orden de seguir con los mandatos de su institución me atrevo a decir que casi el 99.99% me responde que es con el fin de conseguir su salvación. Con el término de “salvación” se refieren a la promesa que todas las religiones tienen en común que es la vida eterna, en la cual su perfección los llevará a una felicidad por toda la eternidad.

Como ven, lo anteriormente expuesto es un argumento común y hasta puede parecer muy sencillo, pero es muy concreto para poder sustentar mi argumento de que el ser humano hace las cosas por motivación, por medio de recompensas y no por una satisfacción personal y eso repercute mucho en las personas que asisten a las iglesias o templos. Por desgracia para ellos el sentido de sus vidas recae plenamente en Dios o en quien ellos crean y las promesas que la religión alega que él les hizo, o sea, ellos sin esa promesa no serían nada y mucho menos harían algo. En mi opinión eso da mucha pena y hasta en cierto sentido coraje y provoca que uno pierda la esperanza por nuestra propia especie (Homo Sapiens Sapiens) o mejor conocida como la especie humana.

En mi vida muy personal me involucro en un sinnúmero de colaboraciones ya sea con algún grupo u organización o solo haciendo el bien en mi diario vivir cada vez que se me da la oportunidad. No creo en vivir mi vida basada en promesas y recompensas que logren darle sentido a mi vida y motivación para llevarla a acabo, sino que creo en perseguir lo que me apasiona para conseguir mi satisfacción personal.

En realidad mi vida depende de mis acciones y de sus consecuencias ya sean positivas o negativas y de qué modo yo respondo a las mismas. Yo al igual que todos río, lloro, amo, odio, etc., pero con la diferencia de que baso todo en realidades concretas. No creo en atribuirle los acontecimientos que sucedan en mi existencia a un llamado ser espiritual el cual no puedo comprobar su existencia. En vez de creer yo estudio e investigo el porqué y cómo de las cosas, siempre me inclino por lo que es real y comprobable. Todo lo bueno o lo malo que haga será para beneficio de alcanzar la satisfacción personal, ya que a través de ella encontraré felicidad y regocijo para mi ser. Desconozco lo que pasa con nosotros cuando morimos y estoy todavía en proceso de una investigación que promete ser bastante extensa sobre ese tema.

En conclusión, veo mi existencia como una muy productiva, satisfactoria y hasta puedo decir que mucho mas completa que la de muchos creyentes. Al ser cada acto que yo llevo a cabo uno con el fin de satisfacerme y hacerme sentir cómoda conmigo misma tengo unas posibilidades muy altas de alcanzar la llamada “felicidad”.

Puedo también recalcar que el ateísmo le ha dado un verdadero sentido a mi existencia porque todo está basado en un conocimiento basado en realidades y un análisis muy complejo pero a la vez muy concreto. Aunque debo admitir que todo esto me resulta muy interesante y disfruto mucho complicarme la vida con los asuntos relacionados a todo esto. La clave, que para mí es de suma importancia, es reflexionar en uno mismo, conociéndote y amándote para que tengas plenitud en tu existencia; pero creo que con esta clave también podrías tener éxito en muchísimas cosas en tu vida de las que te podrías imaginar. Ábrete a todas las posibilidades, expande tus horizontes y vive sin miedo a lo que los demás puedan pensar; la clave eres tú.


La autora es estudiante de la Facultad de Educación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

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